domingo, 25 de enero de 2009

Dios te Ama

En estos tiempos difíciles nuestro entorno está rodeado de malas noticias, injusticias, tragedias, asesinatos, robos, etc., pero aún dentro de tanta maldad, hoy Dios te quiere decir: TE AMO!

Sé que tienes muchas dudas, sé que probablemente esto ya lo sabías, pero también algunos se preguntarán porque si Dios nos ama, deja que sucedan todas estas cosas tan horribles en el mundo. A continuación, espero poder explicarlo:

Cuando Dios nos creó, lo hizo para que fuéramos perfectos, obedientes a su Palabra, que nos amaramos uno al otro, que fuéramos nobles de Espíritu, honestos, sinceros… pero el Hombre desobedeció las ordenes de Dios, prefiriendo el mal. Desde Adán y Eva, el Hombre ha preferido hacer el mal que el bien.

Por ello cuando un niño nace y crece, se le enseña a hacer el bien, no el mal, ya que ser humano aprende por si solo a hacer el mal, ya lo lleva consigo. Llevamos con nosotros ese legado que nos heredó Adán.

Históricamente, Dios nos ha demostrado su amor en muchas ocasiones, como cuando liberó a su pueblo de los egipcios

Éxo 2:23 Con el correr del tiempo, el rey de Egipto murió. Los israelitas, sin embargo, seguían quejándose y lamentando su esclavitud. Entonces Dios escuchó sus lamentos

Éxo 3:7 pero el Señor siguió diciendo: –Claramente he visto cómo sufre mi pueblo que está en Egipto. Los he oído quejarse por culpa de sus capataces, y sé muy bien lo que sufren.
Éxo 3:8 Por eso he bajado, para salvarlos del poder de los egipcios; voy a sacarlos de ese país y a llevarlos a una tierra grande y buena, donde la leche y la miel corren como el agua. Es el país donde viven los cananeos, los hititas, los amorreos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos.
Sin embargo a pesar de ello, el hombre no fue agradecido con Dios, y prefirieron hacer el mal, pecando, hiriéndose entre ellos, adorando dioses ajenos, admirando las creaciones de Dios en vez de adorarlo a Él.
Dios se dio cuenta de que el hombre prefería hacer el mal que el bien y se arrepintió de habernos creado:
(Génesis 6:5) Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.

(Génesis 6:6) Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.


Fue entonces cuando Dios envió un gran diluvio para acabar con la maldad en la tierra. Pero no todos perecieron, ya que Dios en su infinita misericordia halló gracia en Noé, quien con su Familia fueron los únicos salvos del diluvio.

Pero aún así, el hombre siguió prefiriendo hacer el mal.

Pues, la historia siguió.

Dios estableció que debía hacerse un sacrificio ante Él para obtener perdón de pecados:
Éxo 29:36 y ofrece cada día un becerro como sacrificio para obtener el perdón de los pecados; purifica el altar, ofreciendo sobre él un sacrificio por el pecado, y derrama aceite sobre él, para consagrarlo.
Pero el pecado del hombre era cada vez mayor, y la maldad crecía en cada habitante de la tierra. Eran insuficientes los sacrificios hechos por los hombres.

Por ello, Dios en su inmenso amor hacia nosotros nos mandó a su Hijo, Jesucristo, quién vendría a dar su vida en Santo Sacrificio cual Cordero de Dios, para que su sangre derramada cubriera nuestros pecados y nos limpiara para siempre:
Juan 3:16-21
(16) "Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.
(17) Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.
(18) "El que cree en el Hijo de Dios, no está condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado por no creer en el Hijo único de Dios.
(19) Los que no creen, ya han sido condenados, pues, como hacían cosas malas, cuando la luz vino al mundo prefirieron la oscuridad a la luz.
(20) Todos los que hacen lo malo odian la luz, y no se acercan a ella para que no se descubra lo que están haciendo.
(21) Pero los que viven de acuerdo con la verdad, se acercan a la luz para que se vea que todo lo hacen de acuerdo con la voluntad de Dios."

Esto es, Jesucristo ofreció su vida, dio su vida por nosotros, para que su preciosa Sangre derramada nos limpiara del pecado que inunda nuestro ser.
Juan 16:27 porque el Padre mismo los ama. Los ama porque ustedes me aman a mí, y porque han creído que yo he venido de Dios.
Y qué hacer?
Dios quiere que nos volvamos hacia él, Dios quiere ver en nosotros un verdadero arrepentimiento:
2Pe 3:9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

El Camino a Dios no está haciendo cosas buenas ni haciendo sacrificios propios:
(Romanos 1:17) Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

Efesios 2:8-9
(8) Pues por la bondad de Dios han recibido ustedes la salvación por medio de la fe. No es esto algo que ustedes mismos hayan conseguido, sino que es un don de Dios.
(9) No es el resultado de las propias acciones, de modo que nadie puede gloriarse de nada;
Porque si nuestra salvación la ganáramos por buenas obras, cuantas buenas obras tendríamos que hacer para obtenerla? Y si ya la hubiésemos alcanzado, cuantas malas obras tenemos que hacer para perderla?

Las buenas obras son el fruto de una verdadera Fe en Cristo.

Así que el Camino a Dios es por Gracia por medio de la Fe, porque ciertamente no hemos hecho ni podremos hacer nada para ganar nuestra salvación. Solo creyendo y aceptando el Sacrificio de nuestro Señor Jesucristo podremos ser salvos.

Jesucristo fue quien murió en la cruz por nosotros, nadie más… ningún santo, ninguna deidad. Jesucristo dio su vida por nosotros, ahora…

Estas dispuesto a dar ahora tu vida por Él?

Es necesario que muera tu carne y nazcas de nuevo, pero ahora con el simiente de Dios, que nazcas ahora como un Hijo de Dios:

Juan 3:3-7
(3) Jesús le dijo:
–Te aseguro que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
(4) Nicodemo le preguntó:
–¿Y cómo puede uno nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso podrá entrar otra vez dentro de su madre, para volver a nacer?
(5) Jesús le contestó:
–Te aseguro que el que no nace de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
(6) Lo que nace de padres humanos, es humano; lo que nace del Espíritu, es espíritu.
(7) No te extrañes de que te diga: 'Todos tienen que nacer de nuevo. '


(1 Pedro 1:3) Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo por la resurrección de Jesucristo. Esto nos da una esperanza viva,

Si realmente crees en Dios como muchos dicen que creen, es necesario que hagas un parte aguas en tu vida, es necesario que tomes una decisión que cambiará para siempre tu vida:

Así como Cristo murió en la cruz para el perdón de nuestros pecados, estas dispuesto ahora tú a darle la vida a Cristo?, estas dispuesto a renunciar al pecado para así poder entrar al Reino de Dios?, estas dispuesto a arrepentirte genuinamente de tus pecados para que éstos sean lavados por completo con la Sangre de Cristo?

Es ahora o nunca.

Quieres a Dios en tu vida o solo lo quieres los domingos en la Iglesia?

Quieres a Dios en tu vida o solo lo quieres cuando necesitas algo de Él?

Si quieres a Dios en tu vida es el momento:

“Señor Jesucristo, confieso que soy un pecador y que merezco la muerte, pero sé de tu infinita misericordia y en este día te acepto como mi único Salvador y Redentor. Señor te entrego mi vida para vivirla ahora conforme a tu Voluntad, conforme a tu Palabra y conforme a tu Soberanía. Señor me arrepiento de mis pecados y acepto la sangre que derramaste por mí, para que me limpie y me purifique”
Amén
Si aceptaste a Jesucristo como tu Salvador personal, ahora eres un verdadero Hijo de Dios!

Es hora de conocer más a Dios estudiando su Palabra, practicándola para en conjunto con la oración puedas establecer una férrea relación con Dios.

Un verdadero Hijo de Dios da frutos de arrepentimiento:
(Mateo 3:8 RV60) Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,

(Mateo 7:16 RV60) Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?

(Mateo 9:13 RV60) Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

1Jn 3:10 Se sabe quiénes son hijos de Dios y quiénes son hijos del diablo, porque cualquiera que no hace el bien o no ama a su hermano, no es de Dios.

Jesucristo te ama, y te recibirá con los brazos abiertos.

La decisión la tomas tú.

Dios te Bendiga.

2 comentarios:

patri dijo...

holaaa!
queria invitarte al blog de un amigo!
www.deesonosehablaa.blogspot.com

recien esta empezando jeje
un gran abrazo!

Fernando del Campo dijo...

gracias por la invitacion.

Saludos.