Que hacer cuando te sientas enojado

on jueves 19 de noviembre de 2009

Obediencia al mensaje de Dios

19 Mis queridos hermanos, pongan atención a esto que les voy a decir: todos deben estar siempre dispuestos a escuchar a los demás, pero no dispuestos a enojarse y hablar mucho.
20 Porque la gente violenta no puede hacer lo que Dios quiere.

Santiago 1:19,20 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

26 Si se enojan, no permitan que eso los haga pecar. El enojo no debe durarles todo el día,

Efesios 4:26 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

El valor de la humildad

1 La respuesta amable calma el enojo;
la respuesta grosera lo enciende más.

Proverbios 15:1 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

14 “Si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, Dios, su Padre que está en el cielo, los perdonará a ustedes”.

Mateo 6:14 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

29 El sabio domina su enojo;
el tonto no controla su violencia.

Proverbios 14:29 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

Elegidos para llevar fruto - David Wilkerson

on martes 22 de septiembre de 2009

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto” (Juan 15:16).

Muchos cristianos sinceros piensan que llevar fruto simple y llanamente significa traer almas a Cristo. Pero llevar fruto significa algo mucho más grande aun que “ganar almas”.

El fruto al que Jesús se refiere es la semejanza a Cristo. En otras palabras, llevar fruto quiere decir reflejar la semejanza de Jesús. Y la frase “mucho fruto” significa “la semejanza siempre creciente de Cristo”.

Crecer más y más en la semejanza de Jesús es el corazón de nuestro propósito en la vida. Esto debe ser central en todas nuestras actividades, nuestro estilo de vida y nuestras relaciones. Sin duda nuestros dones y llamamientos, nuestro trabajo, nuestro ministerio y nuestro testimonio deben fluir de este propósito gravitante.

Si yo no soy semejante a Cristo en mi corazón, si no me estoy pareciendo considerablemente más a Él, entonces he perdido el propósito de Dios en mi vida.

Y es que el propósito de Dios para mí, no puede ser obtenido por lo que yo pueda hacer para Cristo. No puede ser medido por ninguno de mis logros, inclusive si sano enfermos o echo fuera demonios. ¡No! Lo único que puede lograr que el propósito de Dios se cumpla en mí, es aquello que estoy viniendo a ser en Él. La semejanza a Cristo no se trata de lo que yo pueda hacer por el Señor sino de cuánto estoy siendo yo transformado a su semejanza.

Vaya a una librería cristiana y vea los títulos sobre las repisas. La mayor parte de dichos títulos, son de libros de autoayuda, y tratan sobre cómo vencer la soledad, cómo sobrevivir a la depresión, cómo hallar contentamiento. ¿Por qué sucede esto? Es porque todo está al revés. No somos llamados a ser exitosos, ni a ser libres de nuestros problemas, ni a ser especiales, ni tampoco a “lograrlo”. ¡No! Estamos pasando por alto EL llamado, EL enfoque, aquellos que debe ser EL centro de nuestras vidas: Ser fructíferos en la semejanza a Cristo.

Jesús se entregó por completo al Padre y eso era todo para El. Y dijo: “Yo no hago ni digo nada, excepto lo que mi Padre me dice”.

Así que, ¿quiere usted llevar el “mucho fruto” que brota por ser cada vez mas como Él? Cumplimos el propósito de nuestras vidas, solamente a medida que comenzamos a amar a otros como Cristo nos amó. Y, a medida que nuestro amor por otros aumenta, nuestra semejanza a Cristo va creciendo y aumentando en nosotros.

“Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor” (Juan 15:9). Su mandamiento es claro y simple: “Vayan y amen a los demás. Denles este amor incondicional que yo les he mostrado”. Nuestra semejanza a Cristo crece a medida que nuestro amor por los demás aumenta. En resumen, llevar fruto se resume en nuestra manera de tratar a las personas.

Ministerio de Novios

on sábado 12 de septiembre de 2009

Esta es la Página web del ministerio de novios del Centro Cristiano Casa de Oración.

Será de mucha bendición para aquellas parejas que quieren caminar en el Señor.

El link es: www.comprometidos.com.mx

Dios les bendiga

Cristianismo y Yoga

on viernes 11 de septiembre de 2009

El Yoga y el Cristianismo ¿son compatibles?

por Michael Gleghorn

tomado de Ministerios Probe

¿Qué es el yoga?

Para muchos en Occidente, el yoga es simplemente un sistema de ejercicios físicos, una forma de fortalecer el cuerpo, aumentar la flexibilidad, y aun sanar o impedir varias enfermedades del cuerpo. Pero si investigamos la historia y la filosofía del yoga, descubrimos que “muchos más que un sistema de ejercicios físicos para la salud, el yoga es . . . una antigua senda hacia el crecimiento espiritual”. Es una senda venerada en gran parte de la literatura sagrada de India.{1} Por lo tanto, si realmente queremos tener una mejor comprensión del yoga, debemos excavar bajo la superficie y analizar las raíces históricas del tema.

¿Qué es el Yoga?

citas recopiladas

(ajenas al artículo original)

"Yoga es la cultura de la consciencia para posibilitar el autoconocimiento y la autorrealización."
Federación de Yoga de la República Argentina

"Yoga es una manera de vivir, un sistema completo de educación del cuerpo, la mente y el espíritu. Este arte de vivir fue perfeccionado y practicado en la India hace miles de años, pero como el Yoga tiene que ver con las verdades universales, sus enseñanzas son tan válidas hoy como lo eran en la antigüedad."
Asociación de Yoga Sivananda

"Yoga significa "unir". Religión significa "mantener unido". Significados similares. ¿Pero unir que o mantener unido que? Si, esa es la esencia de esto. Somos o parecemos ser; dos cosas que tienen que ser unidas de nuevo. Por una parte vivimos en un mundo de espacio y tiempo. Un mundo que percibimos a través de nuestros sentidos. Por otra parte somos observadores del mundo, algo atrás de todo, dentro de todo. Somos concientes, atentos. Somos igualmente sujeto (observador) y objeto (observado). Y estos dos elementos están separados. ¿Pero, deben estarlo? ¿Lo están? El yoga y la religión dicen que no. Entonces el proceso de unirlos comienza aquí. No importa lo que hayas escuchado, eso es lo que el yoga y la religión son."
Prácticas de Yoga Avanzada

"Desde el punto de vista de la filosofía yóguica el ser humano se encuentra en un estado de ignorancia o avidya que lo lleva a identificarse con el cuerpo y con la mente, y lo lleva a ignorar su propia naturaleza esencial. Esta naturaleza esencial se encuentra más allá de la materia, pero también más allá de la mente y de sus manifestaciónes. La tradición yóguica dice que detrás de este velo mental y corporal se encuentra el Ser, el Atman, el estado de pura conciencia, cuya naturaleza es de una dicha (ananda) y una paz perdurable, lo cual trae ecuanimidad y un estado de paz interior. Este es el significado de las palabras sánscritas Sat Chit Ananda o Conocimiento Sabiduría y Dicha. Es por ello que el propósito de la meditación es el de trascender estos velos, trascender las identificaciones con el cuerpo, con los sentidos y con la mente. Y esto no solo es el propósito de la meditación, sino también de todo el Yoga en sus diferentes manifestaciones."
Hata-Yoga.com.ar

"El objetivo final del yoga es conseguir una mente tranquila, estable. [...] El yoga no es una religión ni una doctrina, pero puede ser una vía de evolución espiritual."
Centro de Yoga MAITRI

"Yoga es el conjunto de técnicas físico-mentales, originarias del hinduismo, destinadas a conseguir la perfección espiritual y la unión con Dios, por medio del Samadhi. El término proviene del sánscrito yug, 'unión', o más exactamente "Integración" de donde proviene la palabra española 'yugo'. En cierta manera su significado es parecido a la palabra española "religión" (del latín religare, 'volver a ligar'). Su objetivo final es la consecución del estado de Samadhi o Plenitud: aquel en el que el ser humano ha recobrado su "verdadera" naturaleza y vive en conformidad con ella."
Wikipedia

"En términos generales, yoga es un nombre que se puede dar a cualquier disciplina mediante la cual el hombre busca trascender los límites de su conciencia mental ordinaria para adentrarse a una conciencia espiritual superior. El significado más literal de la palabra es “ligar” o “unión”, lo cual se puede entender como “unión con el Todo” o “unión de los hilos de la mente”. Por eso, aunque hay varios estilos de yoga, en esencia detrás de cualquier método o técnica determinada se encuentra una búsqueda de percepción de la unidad."
Instituto Mexicano de Yoga

Pero antes de comenzar a excavar debemos comprender primero lo que significa en realidad el término “yoga”. “Según la tradición, ‘yoga’ significa ‘unión’, la unión . . . del ‘jiva’ (el yo transitorio) finito con el ‘Brahmán’ (yo eterno) infinito”.{2} El término “Brahmán” suele usarse para el concepto hindú de “Dios”, o Realidad Última. Es una sustancia impersonal y divina que “permea, envuelve y subyace todo”.{3} Con esto en mente, veamos brevemente tres textos clave que nos ayudarán a describir el origen y el desarrollo del yoga dentro de India.

Aparentemente uno puede rastrear tanto la práctica como la meta del yoga hasta los Upanishads mismos, que fueron escritos probablemente entre 1000 y 500 a.C.{4} Un Upanishad nos dice: “Une la luz dentro de ti con la luz de Brahmán”.{5} Claramente, entonces, la meta del yoga (es decir, la unión con Brahmán) es al menos tan antigua como los Upanishads.

Además, la palabra “yoga” suele aparecer en el Bhagavad Gita, un texto hindú clásico, posiblemente escrito tan atrás como el quinto siglo a.C.{6} En el capítulo 6, Krishna dice: “Así llega el gozo supremo al yogui . . . que es uno con Brahmán, con Dios”.{7}

Finalmente, alrededor del año 150 d.C., el yogui Patanjali sistematizó el yoga en ocho “miembros” en sus Yoga Sutras. Estos ocho miembros son como una escalera que supuestamente lleva al yogui de la ignorancia a la iluminación. En orden, estos ocho miembros son: yama (autocontrol), niyama (ritos religiosos), asana (posturas), pranayama (ejercicios de respiración), pratyahara (control de los sentidos), dharana (concentración), dhyana (contemplación profunda) y samadhi (iluminación).{8} Es interesante señalar que las posturas y los ejercicios de respiración, a menudo considerados la totalidad del yoga en Occidente, son los pasos tres y cuatro a lo largo del camino “real” hacia la unión con Brahmán.

Vemos que el yoga es una antigua disciplina espiritual profundamente arraigada en la religión del hinduismo. Ante esto, debemos preguntarnos sinceramente si es realmente prudente que un cristiano esté involucrado en la práctica del yoga. A continuación, seguiremos nuestra discusión estudiando algunas de las importantes diferencias doctrinales entre el yoga y el cristianismo.

El yoga y el cristianismo: ¿Cuáles son las diferencias?

Muchas personas hoy (incluyendo algunos cristianos) están dedicándose al yoga. Más adelante consideraremos si la filosofía del yoga puede ser separada realmente de la práctica del yoga, pero primero debemos establecer que hay diferencias doctrinales cruciales entre el yoga y el cristianismo. Consideremos brevemente algunas de estas diferencias.

Primero, el yoga y el cristianismo tienen conceptos muy diferentes de Dios. Como hemos dicho antes, la meta del yoga es experimentar la unión con “Dios”. Pero, ¿qué quieren decir los yoguis cuando hablan de “Dios” o de Brahmán? Precisamente, ¿a qué se nos alienta a “unirnos”? La mayoría de los yoguis conciben a “Dios” como una sustancia impersonal y espiritual, coextensiva con toda la realidad. Esta doctrina se denomina panteísmo, el punto de vista de que todo es “Dios”. Difiere marcadamente del teísmo del cristianismo bíblico. En la Biblia, Dios se revela como el Creador personal del universo. Dios es el Creador; el universo, su creación. La Biblia mantiene una cuidadosa distinción entre ambos.{9}

Una segunda diferencia entre el yoga y el cristianismo tiene que ver con sus visiones del hombre. Dado que la filosofía yoga enseña que todo es “Dios”, se deduce necesariamente que el hombre también es “Dios”. El cristianismo, sin embargo, hace una clara distinción entre Dios y el hombre. Dios es el Creador; el hombre, una de sus criaturas. Por supuesto que el hombre es único porque, a diferencia de los animales, fue creado a la imagen de Dios.{10}No obstante, el cristianismo difiere claramente del yoga en su insistencia absoluta en que Dios y el hombre son distintos.

Finalmente, consideremos brevemente cómo el yoga y el cristianismo conciben de forma diferente el problema fundamental del hombre, así como su solución. El yoga concibe el problema del hombre principalmente en términos de ignorancia; el hombre simplemente no sabe que él es “Dios”. La solución es la iluminación, una experiencia de unión con “Dios”. Esta solución (que es la meta del yoga) sólo puede ser alcanzada a través de un gran afán y esfuerzo personal. El cristianismo, sin embargo, considera que el principal problema del hombre es el pecado, el no conformarse al carácter y las normas de un Dios moralmente perfecto. El hombre, por lo tanto, está alienado de Dios y necesita reconciliación. La solución es Jesucristo, “el Cordero de Dios que quita el pecado del hombre”.{11} A través de la muerte de Jesús en la cruz, Dios reconcilió al mundo con Él.{12} Ahora llama a los hombres a recibir libremente todos los beneficios de su salvación a través de la fe en Cristo sólo. A diferencia del yoga, el cristianismo considera a la salvación como un regalo gratuito. Sólo puede ser recibido; nunca puede ganarse.

Claramente, el cristianismo y el yoga son puntos de vista mutuamente excluyentes. Pero, ¿son iguales todos los tipos de yoga? ¿Acaso no hay al menos uno que se ocupa exclusivamente de la salud física y el ejercicio? A continuación consideraremos más detenidamente el hatha yoga, el tipo de yoga que suele considerarse puramente físico en su naturaleza.

¿Qué es el hatha yoga?

En este artículo aprendimos que el yoga es una antigua disciplina espiritual arraigada en un sistema de creencias que es completamente incompatible con el cristianismo. Pero, ¿se cumple esto en cualquier tipo de yoga? ¿Acaso el hatha yoga no se ocupa simplemente del desarrollo físico y la buena salud?

El hatha yoga se ocupa principalmente de dos cosas: los asana (posturas físicas) y los pranayama (ejercicios de respiración). Pero es importante darnos cuenta de que tanto el asana como el pranayama juegan un papel importante en el raja yoga (o “yoga real”) de Patanjali. En los tradicionales ocho “miembros” del sistema de Patanjali, asana y pranayama son los miembros tres y cuatro. ¿Cuál es, entonces, la relación entre el hatha yoga y el raja yoga?

Un ex practicante de yoga, Dave Fletcho, dice que las posturas de yoga “evolucionaron como una parte integral del raja . . . yoga”.{13} Él señala que el autor del famoso manual Hatha Yoga Pradipika “presenta al hatha . . . pura y exclusivamente para el logro del raja yoga”.{14} También cita a un estudioso del yoga francés que dice: “el único propósito del . . . hatha yoga es suprimir los obstáculos físicos en el . . . camino real del raja yoga, y el hatha yoga es llamado, en consecuencia, ‘la escalera hacia el raja yoga’”.{15} Fetcho está de acuerdo, y señala que las posturas físicas están “diseñadas específicamente para manipular la conciencia . . . hacia la experiencia consumada del raja yoga, el samadhi: una unión indiferenciada con la esencia primitiva de la conciencia”.{16} Estas afirmaciones deberían dejar bastante en claro que el hatha yoga, o yoga físico, ha sido considerado históricamente como simplemente una forma de ayudar al yogui a lograr la iluminación, el miembro final del raja yoga.

Esto se confirma adicionalmente al considerar el iyengar yoga, tal vez la forma más popular de hatha yoga en EE.UU. El sitio Web para el Instituto de Iyengar Yoga de San Francisco dice: “BKS Iyengar estudia y enseña el yoga tal como se desarrolla en los yoga sutras de Patanjaili [sic] y el Hatha Yoga Pradipika, entre otros textos clásicos. Por lo tanto, los asana, o posturas, son enseñados como uno de los ocho miembros . . . del yoga definidos por Patanjali”.{17} De hecho, el fin último del iyengar hatha yoga es precisamente el mismo del raja yoga de Patanjali.{18} Ambos buscan experimentar la unión con “Dios”, Brahmán, o conciencia universal.

Si todo esto es así, parece cada vez más evidente que el hatha yoga podría terminar por involucrar a sus participantes en algo que es mucho más que el ejercicio físico. Si bien tal vez no sea obvio inicialmente, la meta final del hatha es la misma que toda otra forma de yoga: la unión del yo con una conciencia impersonal y universal. Debemos recordar que la Biblia nunca exhorta a los cristianos a buscar una experiencia así. En todo caso, nos advierte acerca de los peligros potenciales de hacerlo. Ahora consideraremos si la práctica del yoga podría ser en realidad peligrosa, y por qué.

¿Puede ser perjudicial el yoga?

A pesar de sus pregonados beneficios para la salud, hay numerosas advertencias en la literatura de yoga acreditada que previene que el yoga puede ser perjudicial físicamente, mentalmente y espiritualmente, si no se lo practica correctamente.

Por ejemplo, Swami Prabhavananda advierte acerca de los peligrosos efectos físicos que pueden resultar de los ejercicios de respiración del yoga: “A menos que se hagan correctamente, hay una buena posibilidad de dañar el cerebro. Y las personas que practican este tipo de respiración sin una supervisión adecuada pueden sufrir una enfermedad que ninguna ciencia o médico conocidos pueden curar”.{19}

Además, muchos yoguis advierten que la práctica del yoga puede poner en peligro la cordura de una persona. Al describir el despertar del “kundalini” (el poder de la serpiente enroscada), Gopi Krishna registra su propia experiencia de la siguiente forma: “Fue variable durante muchos años, dolorosa, obsesiva... He pasado por casi todas las etapas de ... tipos de mente: mediúmica, psicótica y otros; durante un tiempo estuve alternando entre la cordura y la locura”.{20}

Sin embargo, finalmente, desde una perspectiva cristiana parecería que el yoga también podría ser perjudicial espiritualmente. Para entender por qué, volvamos a la experiencia del “kundalini”. El erudito de yoga Hans Riecker dice: “El kundalini es el fundamento de todas las prácticas del yoga”.{21} Pero, ¿qué es exactamente el kundalini, y por qué es tan fundamental para la práctica del yoga?

Swami Vivekananda resume la experiencia del kundalini de la siguiente forma: “Cuando se lo despierta a través de la práctica de disciplinas espirituales, sube por la columna vertebral, pasa a través de los distintos centros y llega finalmente al cerebro, en cuyo momento el yogui experimenta el samadhi, o la absorción total en la Deidad”.{22} Y el investigador John White lleva la importancia de esta experiencia aún más lejos al decir: “Si bien la palabra kundalini proviene de la tradición del yoga, casi todas las principales religiones, caminos espirituales y auténticas tradiciones ocultistas del mundo consideran que algo similar a la experiencia de kundalini tiene importancia en la “divinización” de una persona. La palabra en sí tal vez no aparezca... pero el concepto está allí... como una clave para lograr la condición divina”.{23}

Al leer descripciones de este tipo sobre el kundalini, o el poder de la serpiente enroscada, un cristiano casi puede oír el siseo de “la serpiente antigua . . . [la cual engaña al mundo entero”.{24} En Edén, aduló a nuestros primeros padres diciéndoles: “Seréis como Dios”.{25} Y, si bien el cristianismo y el yoga tienen conceptos muy diferentes de Dios, ¿no es esto, en esencia, lo que promete el yoga?

Swami Ajaya dijo una vez: “La principal enseñanza del yoga es que la verdadera naturaleza del hombre es divina”.{26} Obviamente, esta no es la visión cristiana del hombre. Pero, si la meta del yoga es que uno realice su divinidad esencial a través de la unión con “Dios”, entonces ¿no debería el cristiano considerar la práctica que conduce a esta realización como algo que potencialmente es dañino espiritualmente? A continuación, concluiremos nuestra discusión preguntando si realmente es posible separar la filosofía del yoga de la práctica del yoga.

¿Puede separarse la filosofía y la práctica?

Hemos visto que el yoga es una antigua disciplina espiritual cuyas doctrinas centrales son completamente incompatibles con las del cristianismo. Aun el hatha yoga, que suele considerarse que se ocupa exclusivamente del desarrollo físico, se entiende mejor como un mero medio para ayudar al yogui a alcanzar la meta de samadhi, o unión con “Dios”. Además, hemos visto que todo yoga, incluyendo el hatha, tiene el potencial para ser dañino físicamente, mentalmente y espiritualmente.

A la luz de esta evidencia, podría parecer que la pregunta: “¿Puede separarse la filosofía del yoga de la práctica del yoga?” ya ha sido contestada en sentido negativo. Y este es, por cierto, el punto de vista de muchos estudiosos del yoga. Dave Fletcho, que perteneció a la Sociedad de Yoga Ananda Marga, ha escrito: “El yoga físico, según sus definiciones clásicas, es inherentemente y funcionalmente incapaz de ser separado de la metafísica religiosa oriental”.{27} Es más, las autoridades en yoga Feuerstein y Miller, al hablar sobre las posturas del yoga (asana) y los ejercicios de respiración (pranayama), indican que este tipo de prácticas son algo más que sólo otra forma de ejercicio; por cierto, son “ejercicios psicosomáticos”.{28} ¿Significa esto que separar la teoría de la práctica es simplemente imposible en el yoga?

Al recorrer cuidadosamente un texto introductorio sobre el hatha yoga,{29} uno ve que se ilustran muchas posturas. Varias de estas podrán ser similares, si no son idénticas, a ejercicios y estiramientos que uno ya está haciendo. Por cierto, si uno participa en un programa de estiramientos regular, esto es muy probable. Esto plantea una importante pregunta. Suponga que estas posturas de yoga del nivel inicial se hacen en un contexto completamente desprovisto de la filosofía del yoga. En un caso como éste, ¿no nos obliga la sinceridad a reconocer al menos la posibilidad de separar la teoría de la práctica?

Si bien detesto estar en desacuerdo con estudiosos que saben muchísimo más del tema que yo, esta distinción me parece válida. Sin embargo, déjeme agregar rápidamente que veo que esta distinción es legítima sólo al inicio de este tipo de prácticas, y sólo con relación a las posturas. Los ejercicios de respiración, por varias razones, siguen siendo problemáticos.{30} Pero esta distinción plantea todavía otra pregunta, porque ¿cuántas personas comienzan un programa de ejercicios con la intención de nunca avanzar más allá del nivel más básico? Y, dado que por la naturaleza misma de la práctica del yoga, esta distinción sólo podría ser válida en las primerísimas etapas, ¿por qué querría un cristiano iniciar jamás este proceso? A mí me parece que, si alguien quiere un programa de ejercicios con beneficios físicos similares al yoga, pero sin el equipaje espiritual negativo, debería considerar el aerobismo de bajo impacto o acuático, el ballet acuático o simplemente el estiramiento.{31} Estos programas pueden ser igualmente beneficiosos para el cuerpo, sin poner en peligro al alma potencialmente. En mi opinión, entonces, los cristianos harían bien en nunca comenzar la práctica del yoga.

Traducción: Alejandro Field

Notas

1) Essence and Purpose of Yoga: The Initiatory Pathways to the Transcendent (Massachusetts: Element Books, Inc., 1996), contraportada.

2) The Watchman Expositor (Vol. 18, No. 2, 2001): 5.

3) Ibid.

4) Ibid., 6.

5) Ibid., citado en Swami Prabhavananda and Frederick Manchester, The Upanishads: Breath of the Eternal (New York: New American Library, 1957), 120ff.

6) Bhagavad Gita, trad. Juan Mascaro (New York: Penguin Books, 1962), contraportada.

7) Ibid., 71.

8) John Ankerberg and John Weldon, Encyclopedia of New Age Beliefs (Eugene, Oregon: Harvest House Publishers, 1996), 601.

9) Ver Romanos 1:18-25.

10) Ver Génesis 1:26.

11) Juan 1:29.

12) Ver 2 Corintios 5:19.

13) Dave Fetcho, "Yoga," (Berkeley, CA: Spiritual Counterfeits Project, 1978), citado en Ankerberg and Weldon, Encyclopedia of New Age Beliefs, 602.

14) Ibid., 603.

15) Ibid.

16) Ibid., 602.

17) Ver "Source and Context: Patanjali and Ashtanga Yoga" en http://www.iyisf.org. Esta cita fue tomada del sitio el 1 de marzo de 2002.

18) Ibid.

19) Swami Prabhavananda, Yoga and Mysticism (Hollywood, CA: Vedanta Press, 1972), 18, citado en Ankerberg and Weldon, Encyclopedia of New Age Beliefs, 604.

20) Gopi Krishna, The Awakening of Kundalini (New York: E.P. Dutton, 1975), 124, citado en Ankerberg and Weldon, Encyclopedia of New Age Beliefs, 608.

21) Hans Ulrich Rieker, The Yoga of Light: Hatha Yoga Pradipika (New York: Seabury Press, 1971), 101, citado en Ankerberg and Weldon, Encyclopedia of New Age Beliefs, 606.

22) Swami Vivekananda, Raja Yoga (New York: Ramakrishna-Vivekananda Center, 1970), 16, citado en Scott, "Exercise or Religious Practice? Yoga: What the Teacher Never Taught You in That Hatha Yoga Class," 5.

23) John White, ed., Kundalini Evolution and Enlightenment (Garden City, NY: Anchor, 1979), 17, citado en Ankerberg and Weldon, Encyclopedia of New Age Beliefs, 606.

24) Ver Apocalipsis 12:9.

25) Ver Génesis 3:5.

26) Swami Rama, Lectures on Yoga: Practical Lessons on Yoga (Glenview, IL: Himalayan International Institute of Yoga, Science and Philosophy, 1976, rev.), vi, citado en Ankerberg and Weldon, Encyclopedia of New Age Beliefs, 596.

27) Dave Fetcho, "Yoga," 2, citado en Ankerberg and Weldon, Encyclopedia of New Age Beliefs, 600.

28) George Feuerstein and Jeanine Miller, Yoga and Beyond: Essays in Indian Philosophy (New York: Schocken, 1972), 27-28, citado en Ankerberg and Weldon, Encyclopedia of New Age Beliefs, 600.

29) Por ejemplo, Richard Hittleman, Introduction to Yoga (New York: Bantam Books, 1969)

30) Por ejemplo, los ejercicios respiratorios pueden ser físicamente peligrosos. Sri Chinmoy escribió: “Practicar pranayama sin una guía verdadera es muy peligroso. Conozco tres personas que han muerto como resultado de hacerlo...” Ver Great Masters and the Cosmic Gods (Jamaica, NY: Agni Press, 1977), 8, citado en Ankerberg and Weldon, Encyclopedia of New Age Beliefs, 604. Sin embargo, además, desde una perspectiva cristiana este tipo de ejercicios pueden ser mentalmente y espiritualmente peligrosos (al menos potencialmente) porque pueden inducir estados alterados de conciencia que pueden hacer que uno esté más vulnerable al engaño demoníaco. Por cierto, el psicólogo Ernest L. Rossi ha escrito con relación al pranayama: “La manipulación manual del ciclo nasal durante la meditación (dhyana) es la técnica más meticulosamente documentada para alterar la conciencia”. Ver Benjamin B. Wolman and Montague Ullman, eds., Handbook of States of Consciousness (New York: Van Nostrand Reinhold, 1986), 113, citado en Ankerberg and Weldon, Encyclopedia of New Age Beliefs, 595.

31) Por supuesto que este tipo de programas necesitan ser adaptados a las necesidades y metas de la persona. Siempre es bueno hablar con su médico antes de comenzar un nuevo programa de ejercicios.

© 2004 Probe Ministries. Todos los derechos reservados.


El amor comienza en casa

El mandamiento de Jesús en Juan 15:6 tiene que ver con la forma en la que trato a mi esposa y a mis hijos. Para los solteros, tiene que ver con la forma en la que tratan a sus compañeros, hermanos en Cristo, las personas más cercanas.

No hay escapatoria. Si yo voy a ser el hombre y el ministro que Dios me ha llamado a ser, entonces mi esposa debe estar en la capacidad de decir con honestidad delante de los cielos, del infierno y de todo el mundo: “Mi esposo me ama con el amor de Cristo. El comete errores, pero está siendo cada vez más paciente y comprensivo conmigo. Está siendo cada vez más tierno y cuidadoso. Y él ora conmigo. No es sólo una apariencia. El es lo que predica”.

Pero si ése no es el testimonio de mi esposa, si ella tiene un dolor secreto en su corazón, y piensa: “Mi esposo no es el hombre de Dios que pretende ser”, entonces todo lo que hay en mi vida es en vano. Todas mis obras, la predicación, los logros, mi generosidad caritativa, los muchos viajes, suman cero. Vengo a ser una rama marchita, inútil, que no lleva el fruto de la semejanza de Cristo. Jesús va a producir que otros vean la muerte en mí, y valdré muy poco en su reino.

Un pastor de edad mediana con su esposa vinieron a verme, quebrantados y llorando. El ministro me dijo entre las lágrimas: “Hermano David, he pecado contra Dios y contra mi esposa. He cometido adulterio”. El sacudía la cabeza con un dolor piadoso a medida que me confesaba su pecado. Luego su esposa volteó hacia mí y me dijo suavemente: “Yo lo he perdonado. Su arrepentimiento es real para mí y estoy segura de que el Señor nos va a restaurar”.

Tuve el privilegio de ser testigo de una hermosa sanidad. Nunca podremos pagar por nuestros fracasos del pasado. Pero cuando hay un verdadero arrepentimiento, Dios promete restaurar todo lo se comió la oruga.

Yo deseo que toda pareja que disfruta de un matrimonio centrado en Cristo se levante y diga la verdad: “No es fácil”. El matrimonio es un esfuerzo de día a día, tal como lo es la vida cristiana. Como el camino a la Cruz, significa rendir sus derechos diariamente. Por supuesto, Satanás conoce que usted ha decidido en su corazón ser más como Cristo en su hogar, así que traerá pruebas constantemente.

No hay ninguna escuela tan difícil e intensiva como la escuela del matrimonio. Y uno nunca se gradúa. Dios es claro al respecto: Nuestra vida con nuestros seres queridos es el pináculo, la misma cumbre de todas nuestras pruebas. Si nos equivocamos en ella, estaremos equivocados en todo lo demás en nuestra vida.

gana un viaje todo pagado

on jueves 10 de septiembre de 2009


BASES DEL CONCURSO GANA UN VIAJE TODO PAGADO

Nombre del concurso: Gana un viaje todo pagado

Organizador: Yahveh tours

La participación en este concurso implica la aceptación en pleno derecho de todas y cada una de las condiciones descritas en estas bases.

El concurso será válido en todo el planeta tierra.

Para participar el concursante deberá seguir las siguientes instrucciones:

1. Registrar su nombre en el Libro de la Vida [ Apocalipsis 21:27 ].

2. Por cada registro solo se podrá participar una vez [ Romanos 10: 9-10 ].

3. En caso de encontrarse anomalías en la participación el registro será dado de baja [ Éxodo 32:33 ].

4. Los premios son intransferibles y no se podrán ser canjeables por dinero en efectivo u otro artículo.

5. El premio para cada persona que resulte ganadora será de:

* Un viaje vuelo sencillo de ida al cielo ( no incluye retorno, no lo necesita ) [ 1 Tesalonicenses 4:17 ]

* Estancia en hoteles 5 esmeraldas [ Apocalipsis 21:19 ]

* Visita a las calles de oro [ Apocalipsis 21:21 ]

* Recorrido por la reserva natural Paraíso [ Apocalipsis 2:7 ]

* Todos los alimentos incluidos estilo buffet con Cheff reconocido [ Isaías 25:6 ]

* Convivencia personal con el Rey de la ciudad [ Apocalipsis 21:3-4 ]

* Cocktail de bienvenida [ Lucas 22:29-30 ]

* Souvernirs [ Apocalipsis 2:17 ]

* Visita al SPA para renovar el cuerpo [ 1 Corintios 15:53 ]

6. El concurso se realizará ante notario [ Apocalipsis 20:11-12 ].

7. Cada ganador recibirán su premio inmediatamente después que el notario de fé y legalidad del hecho [ Apocalipsis 21:7 ].

8. Para participar en el concurso no es necesario hacer obras o pagar impuestos [ Juan 3:16 ].

9. Con la suscripción al Libro de la Vida, autoriza a Cristo a incorporar su vida en la lista de suscriptores. Asimismo, autoriza a Cristo a enviarle consejos, ayudas, bendiciones u otras comunicaciones espirituales.

10. En cumplimiento de lo dispuesto en la Biblia RV1960, el suscriptor solo podrá ejercitar los derechos de acceso una vez que Cristo haya venido por su iglesia [ 1 Tesalonicenses 4:17 ].

11. Cristo se reserva el derecho a modificar la fecha del concurso, de considerarlo necesario [ 1 Pedro 3:10 ].

12. Restringido a un viaje por persona, todos los mensajes son ganadores.

13. La compañía no se hace responsable por la pérdida del boleto de avión.

14. Válido hasta agotar existencias.

15. Millones de boletos emitidos.


Para aclaraciones e información favor de comunicarse a Jeremías 33:3

20 mitos catolicos acerca del Cristianismo

20 mitos católicos

referentes al Cristianismo Evangélico

por Daniel Sapia

Ciertas creencias tradicionales, transmitidas de boca en boca, escuchadas en los pasillos y hasta muchas veces presentadas y mencionadas por catequistas (comprobado personalmente en foros públicos de debate), han tomado un estado de cuasi-verdad revelada, a causa de su continua, prolija e insistente repetición, a lo largo del tiempo.

Muchos podrían repetir tales creencias por encontrarlas particularmente útiles para sus personales intereses, indirectamente como forma de "defensa" de la Institución religiosa que predican. Ayuda a la consecución de esta práctica el poco interés de la persona por tratar el tema de manera honesta y objetiva, analizando el grado de "fábula" que la creencia tradicional podría conllevar: -"Si ayuda a sustentar lo que deseo creer, entonces mucho de cierto debe tener... y si tantos lo repiten ¿por qué no repetirlo también...?", pensarán algunos.

En este artículo se presentan algunas de estas tradicionales creencias, con un breve comentario acerca de la veracidad de cada una de ellas. Quienes aún hoy creyéndolas y repitiéndolas deseen actuar con objetividad y honestidad, seguramente no dejarán de considerar lo aquí expuesto, si no para corregir al que la diga, al menos para ser prudentes al momento de sumarse a la errónea repetición tradicional.

Es mi anhelo que este trabajo resulte al lector de utilidad y de edificación espiritual, compartido no con fines de contienda o discriminación, sino de unión entre todos los que verdaderamente amamos a Cristo Jesús, Señor nuestro. Sea Su nombre bendito por los siglos.

1. «Los Protestantes»

(Una gran bolsa, en donde todo se mezcla)

Es normal que el Católico coloque en la bolsa de “los Protestantes” a diferentes denominaciones eclesiales, aunque estas conlleven implícitas y explícitas diferencias doctrinales entre si, cayendo en un “rejunte” totalmente heterogéneo que inhabilita para todo propósito su conjunta consideración. No obstante esto, el "rejunte" sucede, por ignorancia, por desinterés o -por qué no- por conveniencia. Si bien los Cristianos Evangélicos (“Los Evangelistas”) pueden ser considerados “Protestantes”, NO TODOS los denominados Protestantes son Cristianos Evangélicos. Ejemplos de Denominaciones NO Evangélicas son: Iglesia de los Santos de los Últimos Días (Mormones), Testigos de Jehová, Adventistas del Séptimo Día, Iglesia Universal del Reino de Dios, etc.[*]. En este sentido, una cosa es decir “Los Protestantes afirman...” a decir “Los Cristianos Evangélicos afirman..”, cosa que, por cierto, pocos se toman el trabajo de aclarar (tal vez por desconocimiento). Existe tanta igualdad de criterio entre los "Protestantes Testigos de Jehová" y los "Protestantes Bautistas (Cristianos Evangélicos)" como la que existe entre los "Cristianos Católicos" y los "Cristianos Adventistas"... Por eso, cuando escuchemos la expresión: -"Los Protestantes dicen....", habría que ver de cuáles "Protestantes" habla. Cuando alguien echa mano a "la bolsa", lejos de aclarar, confunde. Y tal vez justamente esa sea la intención, porque... "A río revuelto, ganancia de pescador".

[*] La mención conjunta de estas denominaciones eclesiales no implica ni sugiere que exista entre ellas alguna similitud o comparación de sentido teológico, ni tampoco insinúa alguna equiparación respecto a la validez del mensaje que predican.

2. «El Protestante se fue de la Iglesia Católica porque la desconocía. Ya lo dice la frase popular: “Católico ignorante, seguro Protestante”...»

Lo primero que se me ocurre es imaginar lo duro que debe ser para un Católico que ama a su Institución el saber que alguien salió de ella teniendo reales y justificados motivos para hacerlo. Para eludir esta probable (y poco deseada) circunstancia, lo más sencillo es desacreditar al sujeto respecto de sus conocimientos sobre la Santa Madre Iglesia. Lo curioso es que cuando quien sale es un sacerdote ordenado, este argumento ya no funciona, y entonces se esgrime otra variedad ad hoc, como que se volvió loco o apostató de su fe “por una pollera”. En mi caso particular ASEGURO que conozco más de la Iglesia de Roma ahora, que mientras pertenecía a ella (durante 32 años). Y esta circunstancia, lejos de ser un factor de “arrepentimiento” por la decisión tomada, a contribuido a confirmar lo acertada de la misma. Es más, hasta me atrevería a decir que MUCHOS han salido de la Iglesia Católica Romana precisamente por haberla conocido, habiendo contrastado sus enseñanzas, dogmas y tradiciones con lo que la Biblia enseña.

3. «Los “Evangelistas” son nuestros “hermanos separados”...»

Esta expresión en el fondo conlleva no poco sentido peyorativo, aún a pesar de ser manifestada con buena intención. El Cristiano Evangélico es principal y fundamentalmente “CRISTIANO”, y como tal su anhelo y esperanza es estar unido a Cristo, no considerando necesario ni mucho menos prioritario o imprescindible el someter su vida espiritual a ningún jerarca religioso terrenal. En realidad quien “separa” es la Iglesia de Roma, quien abiertamente afirma que "fuera de ella no hay salvación" (Catecismo 846) y que además cataloga de hereje a todo fiel que no acate sus disposiciones doctrinales [*]. Y si de la Iglesia de Cristo hablamos, más bien los “separados” son quienes han decidido seguir mandamientos y tradiciones de hombres antes que obedecer lo revelado por Dios en la Escritura.

[*] "Se llama herejía la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma..." (Catecismo 2089)

4. «El “motor” de la fe del Protestante es su anti-catolicismo...»

Si hablamos del Cristianismo Evangélico, pues, nada más lejos de la realidad. El centro de nuestra fe es Cristo y el motor que nos impulsa a predicar el Evangelio es el anhelo de llevar libertad en Cristo, especialmente a quienes creen otros evangelios, generalmente acomodado a los intereses particulares de su Institución religiosa. Esta actitud de exhortación -para algunos criticable- ya la recomendaba el apóstol Pablo a su discípulo Timoteo, cuando le decía: “Te encarezco que... prediques la Palabra, que instes a tiempo y fuera de tiempo. Redarguye, reprende, exhorta, con toda paciencia y doctrina” (2 Timoteo 4:2). Es probable que lamentablemente existan personas que prediquen a Cristo por mera contienda, pero esto no habilita a suponerlo como regla general. En resumen, el Cristiano Evangélico predica el Evangelio por amor, aunque sin negociar la verdad, exponiendo, de ser necesario, las falsas doctrinas que apartan a las almas del sencillo mensaje de Salvación en Cristo. Y si realmente lo hiciera “en contra de”, lo más razonable sería entonces que callara su verdad para que “su enemigo” permanezca en oscuridad espiritual, en lugar de predicarle la Biblia para que encuentre libertad y salvación en Cristo (aún a pesar del potencial riesgo que implica hacerlo...)

5. «El Evangélico proselitista desea robarle la fe al católico...»

El Cristiano Evangélico predica a Cristo, no a su particular denominación religiosa. En este sentido, él no desea robarle la fe a nadie, ni necesita hacerlo. Como discípulo de Cristo este Cristiano predica el Evangelio de la gracia de Dios en el sacrificio vicario y redentor del Mesías, a toda criatura, y cuando se dirige al pueblo Católico Romano, muy probablemente le advierte sobre las falsas doctrinas y tradiciones, ajenas y hasta contrarias al mensaje bíblico, que en su Institución se enseña. En esta misma línea, es tan erróneo decir que el Cristiano Evangélico desea "robarle la fe" al Católico como erróneo sería suponer que el apóstol Pablo deseaba "robársela" a los paganos Gentiles o el apóstol Pedro deseaba "robársela" al pueblo Judío.

6. «El Evangélico «Protestante» odia al católico...»

Atroz mentira de Satanás. El Cristiano Evangélico no odia a nadie, mucho menos al fiel católico. Odia al pecado, causa del sacrificio vicario de Cristo. Si en realidad el Cristiano Evangélico "odiara" al católico, creyendo estar predicando la "verdad que hace libre" (Juan 8,32), lo más lógico sería que SE LA OCULTE a "su enemigo", en lugar de predicársela, incluso siendo frecuentemente causa de no pocos sinsabores, circunstancia ya mencionada en el punto 4 de esta serie.

7. «Las Sectas Protestantes fueron creadas hace apenas 500 años...»

Haciendo la diferenciación previa que se enuncia en el punto 1, es justo decir que no hubo “creación” de una nueva FE, sino más bien un popular y masivo resurgimiento de “la fe una vez dada a los santos” (Judas 1:3). Que producto de esto se formen diferentes comunidades eclesiales que pregonen esa misma fe no las constituye necesariamente por ello en una nueva “religión”. La Fe que se predica es la misma de la Sagrada Escritura, la cual no tiene “apenas 500 años”. ¿Dónde estuvieron estas personas durante 1500 años? Pues, formando parte de muchas comunidades eclesiales como los Valdenses, Hugonotes, Hussitas, Quakéros, Lolardos, etc., o incluso, por que no, hasta dentro mismo de la Institución Católica Apostólica Romana.

8. «Las Biblias Protestantes poseen una traducción acomodada y tendenciosa...»

Esto no es cierto. Y hasta me atrevería a afirmar que las traducciones "protestantes" de la Biblia al Español son de superior calidad literaria y fidelidad al texto mayoritario que las propias Biblias católicas. Y más aún: una de las primeras Biblias católicas en español fue la traducida por Monseñor Félix Torres Amat en 1884, desde el texto de la Vulgata Latina (de Jerónimo). Pues esta versión católica posee un sorprendente grado tendencioso de ideas pro-católicas (por demás evidentes, incluso frente a otras versiones católicas) en los innumerables agregados -señalados en letra bastardilla- de puño del mismo Torres Amat. Sirva el presente ejemplo como botón de muestra. El primero desde la versión Biblia de Jerusalén (católica) y el segundo de la mencionada versión española de Mons. Torres Amat:

"Pues habéis sido salvados por la gracia mediante la fe; y esto no viene de vosotros sino que es don de Dios; tampoco viene de las obras, para que nadie se gloríe. En efecto, hechura suya somos: creados en Cristo Jesús, en orden a las buenas obras que de antemano dispuso Dios que practicáramos" (Ef. 2:8-10, Biblia de Jerusalén)

"Porque de pura gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no viene de vosotros: siendo que es un don de Dios. Tampoco en virtud de vuestras obras anteriores, puramente naturales, para que nadie pueda gloriarse. Por cuanto somos hechura suya en la gracia, como lo fuimos en la naturaleza, criados en Jesu-Christo para obras buenas, preparadas por Dios desde la eternidad para que nos ejercitemos en ellas y merezcamos la gloria." (Ef. 2:8-10, La Sagrada Biblia, Mons. Torres Amat. Comentarios agregados por el traductor, en color azul)

La única versión de la Biblia en español cuya traducción es tan corrupta que ni siquiera merece llamarse "Biblia" es la de los Testigos de Jehová, denominada "Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras". Del resto, la mayoría, en mayor o menor medida, son útiles para comprender el sentido correcto de la Revelación de Dios. Y las traducciones "protestantes" (Reina-Valera a la cabeza), lejos de poder ser consideradas "corruptas o acomodadas", me atrevo incluso a decir que están muy por delante de las traducciones católicas en cuanto a fidelidad y confiabilidad textual.

No es menester del presente punto el mencionar la exclusión de los (7) libros apócrifos, tema tratado oportunamente en estudios independientes y específicos.

9. «El Protestante "Sola Fe" desprecia las buenas obras...»

Por supuesto no es cierto. Lo que el Cristiano Evangélico cree es que sus buenas obras son consecuencia de la Salvación recibida a causa de su Nuevo Nacimiento espiritual en Cristo, y no un medio para MERECER dicha salvación. Por eso jamás despreciaría el buen obrar, pues este, ni más ni menos, es el testimonio fáctico de su nueva identidad como hijo de Dios. Dicho de otra manera: para el Cristiano Evangélico sus buenas obras tienen un significado especialmente importante, pues es testimonio del cumplimiento de la Palabra de Dios respecto a lo que dispuso de antemano, para que sus hijos practicaran... (Efesios 2:10). Lo que el Cristiano Evangélico NO HACE es darle a las Buenas Obras valor de "moneda de pago" por la Salvación eterna.

10. «El Protestante Evangélico no cree en la virgen María...»

¿Cómo no creer en alguien que la misma Biblia nombra, menciona, expone..? Por supuesto que el Cristiano Evangélico cree en la virgen María, pero no lo hace con las prerrogativas con que la adorna la fe Católica romana, sino que lo hace en función a lo que la Palabra de Dios revela: una joven virgen hebrea, temerosa de Dios y obediente a Sus designios, dichosa y bienaventurada como ninguna, elegida por Dios mismo para encarnar humanamente a Su unigénito Hijo Jesucristo. Lo que el Cristiano Evangélico no cree, son los adicionales místicos sobrenaturales que le adjudica la teología católica, ajenos a la Sagrada Escritura.

11. «El Protestante Evangélico no ama a la virgen María...»

Esta es una calumnia grave, además de extremadamente tendenciosa. Quien tal cosa afirme, o bien está inmerso en el más profundo desconocimiento, o bien sólo pretende "tomar ventaja" de una mentira infame, con tal de plantar en la gente un profundo sentimiento de desconfianza y odio hacia quienes "así -supuestamente- obren". Nada más lejos de la realidad que suponer que el Cristiano no ama a la virgen María, esposa de José y madre de Jesús. Partiendo de la simplísima base de que no existe el menor motivo para no hacerlo, y muchos para guardarle amor fraternal, conforme a lo registrado en la Escritura. En este punto es por demás necesario aclarar que el Cristiano Evangélico reconoce una diferencia abismal entre la bienaventurada virgen hebrea María y la "semi-diosa" honrada por la Iglesia Católica Apostólica Romana denominada "Santísima Virgen" (CIC 975), "Inmaculada-sin pecado" (CIC 490/4), "Reina del Universo" (CIC 966), "Madre de Dios" (CIC 971), "Trono de la Sabiduría" (CIC 721), "Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora" (CIC 969), "Madre de la Iglesia" (CIC 975, 963), "Fuente de Santidad y Perfección de la Iglesia" (CIC 829), "Esperanza del Mundo", etc. Tenga el lector por seguro que el Cristiano Evangélico, al igual que los discípulos y varones de Dios de las Sagradas Escrituras, no aman a este ídolo (Reconozco que estas palabras pueden ser duras para el católico amante de la "Santísima Virgen", y especialmente a él le digo que lejos de mis intenciones el menospreciar su fe y sus creencias. No obstante las cosas que pueden influir directamente en el destino eterno de nuestra alma deben ser dichas con claridad, para que puedan ser evaluadas y sopesadas por aquellas personas que, abandonando sus prejuicios, busquen sinceramente agradar a Dios, siéndole obedientes conforme a Su Palabra revelada).

12. «El Protestante Evangélico no cree en los santos...»

La respuesta es similar a la ofrecida en el punto 10. El Cristiano Evangélico SI cree en los santos, ya que la palabra "santo" significa "apartado para Dios", y ya en la Biblia encontramos mención de muchos de ellos. De modo tal que TODOS los hijos e hijas de Dios (Jn 1:11-13) son santos. Lo que el Cristiano Evangélico no cree es en "santos especiales" o "nombrados" por una jerarquía humana, resultado de su particular evaluación, y que, además, podamos o debamos depositar en ellos (o ellas) nuestra fe en anhelos espirituales sobrenaturales. El Cristiano Evangélico reconoce a muchas personas que han sido ejemplos en su vida de Fe, algunas con tal fidelidad que fue causa incluso de su martirio; no obstante la fe y esperanza del Cristiano está puesta SOLO en Jesucristo, el cual JAMÁS enseña, o siquiera INSINÚA, que podamos o debamos acudir a Él a través de "mediadores" y/o "mediadoras".

13. «El Protestante Evangélico odia las "imágenes", pero tiene fotos de sus familiares...»

Sólo alguien que no entiende lo que se le está diciendo puede considerar de utilidad esgrimir el argumento que acabo de reproducir. Quien lo hace se "sustenta" en que Éxodo 20:4 está "dividido en 2 partes": 1) No te harás imagen... 2) No te inclinarás a ella..., considerando lícito el TRUNCAR AL MEDIO LA IDEA completa del versículo 20:4, con lo cual, entonces, el Mandamiento prohibiría el hecho simple de "HACER CUALQUIER IMAGEN, incluso un garabato...". Por supuesto esto no es así. El Mandamiento prohíbe hacerse imágenes con el claro propósito de inclinarse a ellas para rendirle culto, cosa que, por cierto, nadie hace con la foto de su familiar... Argumentar lo de la "foto del familiar en la billetera" es el más claro síntoma de carencia de un argumento serio y fundamentado con el cual responder a la diáfana Palabra de Dios en Éxodo 20:4. Además, por si hace falta aclararlo, el Cristiano Evangélico no "odia" a las imágenes, sino al pecado de idolatría en el que pueden caer quienes depositen su fe en ellas o en quienes ellas representan...

14. «El Protestante yerra en su interpretación de la Biblia, porque lo hace literalmente...»

Siempre que alguien difiera de lo que el Magisterio católico defina "en exclusiva" (CIC 85) como verdad de fe "obligatoria de ser creída" (CIC 88), pues, obviamente "estará errando en la interpretación". Ahora bien, después de haber lanzado esta frase y con ello haber dejado plantada la idea primordial (a saber, que se está en un error), se evaluará el mejor argumento que luzca más convincente para darle fundamento a dicha afirmación. Uno bastante frecuente es decir que "yerra porque se interpreta literalmente", o, cuando mejor convenga "... porque se interpreta simbólicamente...", o sino que "se sacan las palabras de contexto...", o que simplemente son "ocurrencias personales" producto del libre examen.. Otros, tal vez más despreocupadamente honestos, dirán que la interpretación correcta es la de la Iglesia, simplemente "..porque la Iglesia así lo dice y punto...". Aunque alguien se sorprenda de que este argumento pueda utilizarse, considere que esta idea ya vive en el espíritu central de la frase de Ignacio de Loyola contenida en sus famosos Ejercicios Espirituales: "Debemos siempre tener, para en todo acertar, que lo blanco que yo veo creer que es negro, si la Iglesia Jerárquica así lo determina" (Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales, Reglas para sentir con la Iglesia, 365:1). Dicho de otra manera, Ignacio de Loyola recomienda obediencia ciega a la Jerarquía eclesial Católica Romana.

Lo cierto es que gracias a ciertas experiencias pude comprender la enorme diferencia que existe entre leer las Sagradas Escrituras para conocer, entender, aprender y obedecer la Voluntad de Dios, a la mera acción de abrir la Biblia para buscar la mejor manera de justificar las sugerencias doctrinales que la Jerarquía de la Iglesia obliga a adherir irrevocablemente (Catecismo 88). Es más que claro, entonces, por qué la idea de "Sola Escritura" es tan vehementemente rechazada por Roma: sólo con Ella no alcanza (ni remotamente) para fundamentar todo lo que la Curia propone para ser creído...

15. «El Evangélico, como ya se cree salvo, no le importa si vive pecando alegremente...»

No es cierto. Estos no son más que prejuicios de personas que no han tenido oportunidad de vivir lo que un Cristiano Evangélico ha vivido, y por ende, hablan de lo que desconocen. Si bien nunca dejaremos de ser pecadores mientras vivamos en esta tierra, los hijos de Dios, renacidos espiritualmente por gracia por medio de la fe (Ef. 2:8), somos pecadores JUSTIFICADOS EN CRISTO. Esta circunstancia, lejos (muy lejos) de ser tomada como una especie de "licencia para pecar", redobla en la "nueva criatura" (2 Cor 5:17) el anhelo de ser hallado digno de poseer tamaño tesoro recibido: la justificación ante el Padre por medio de -nada menos- la sangre derramada de Cristo. El Cristiano Evangélico cuida su testimonio de vida, pero lo hace por amor a quién pagó por su libertad espiritual, no por egoísmo personal para "no perder algo que consiguió" (Gracia Santificante).

16. «A los Evangelistas les lavan el cerebro y les sacan la plata...»

Hasta yo mismo, cuando pertenecía a la Iglesia Católica Romana, repetía esto (sólo porque lo había escuchado) . Ahora me doy cuenta cuán falsa es esa afirmación. Y hasta me atrevo a decir que no sería nada raro que, en este punto, el acusador pasara a ser la real víctima. Respecto a "lavar el cerebro", creo que no existe una forma más clara y evidente de ejercer dicha práctica que decirle a la feligresía (de manera indirecta, claro) que NO PIENSE NI DECIDA, pues alguien ya pensó y decidió, y sólo se debe limitar a obedecer obligatoriamente lo que se propone como cierto (Catecismo 88), y aunque algo lo vea de color blanco "debe afirmar que ES NEGRO si la Iglesia Jerárquica así lo determina", tal cual lo expresa textualmente Ignacio de Loyola en sus "Ejercicios Espirituales" (365:1), escrito empleado como material de formación en los Seminarios para Sacerdotes Católicos. Y en cuanto a que "te sacan la plata", pues, nadie es obligado, contra su propia voluntad, a entregar absolutamente nada. Cada cual ofrenda conforme a su deseo y compromiso con la obra y con el Señor. Que pudieran existir (tal vez) tristes excepciones en donde se genere en las personas sentimientos de culpa por "ofrenda escasa" o falta de ella no alcanza ni remotamente para convertirlo en regla general. Cada cual dará cuentas al Señor de cómo ha pastoreado su rebaño. Pero en este particular punto bien vale mencionar que aquí, en Argentina, el culto Católico Apostólico Romano es sostenido económicamente por el Estado Argentino, tal cual lo expresa el Artículo 2° de nuestra Constitución Nacional. Esto significa que el Estado mantiene a la Iglesia con el dinero -por ejemplo- que recauda de impuestos. O sea, YO MISMO (junto con miles y miles de personas), con el pago de mis impuestos, me veo indirectamente obligado a ayudar a sostener a una institución religiosa que nada tiene que ver conmigo. Precisamente ESTO ES SACARME EL DINERO, y no el hacer una ofrenda voluntaria, con mi total consentimiento, a la comunidad cristiana en donde me congrego, que además, vale destacar, no tiene subvención ni sostenimiento económico alguno por parte del Estado (Como si lo posee el culto Romano).

17. «Los Protestantes Evangélicos son FANÁTICOS FUNDAMENTALISTAS...»

Aquí doy la razón (sorpresa!), comprendiendo las razones por las cuales el católico pueda pensar de esta manera. Al Evangélico se lo considera "fanático" porque seguramente su actitud perseverante de predicar el Evangelio con denuedo es comparada con la apática actitud de la mayor parte de la feligresía católica. Con lo cual, es razonable que si el comportamiento del católico es visto como "normal", el del Cristiano Evangélico sea visto como "fanatismo"... Ahora bien, si entendieran Y VIVIERAN que el predicar el Evangelio es un mandato recibido del Señor (Marcos 16:15), entonces probablemente no verían "fanatismo", sino "obediencia". Respecto a esto, el apóstol Pablo en 1° Corintios 9:16 no podía haber sido más claro (vale leerlo). Y "fundamentalistas" perfectamente podría considerarse desde una acepción positiva, si entendemos que el Cristiano Evangélico "contiende por la Fe una vez dada a los santos", tal cual encomienda el apóstol Judas (Judas 1:3). ¿Era este apóstol un "fundamentalista"? ¿Eran "fundamentalistas" el resto de los apóstoles, especialmente Pedro y Pablo? Conforme a esta acepción "positiva" no caben dudas, al punto de haber recibido el martirio por ello.

18. «Los Protestantes Evangélicos idolatran a la Biblia..»

¿Qué es "idolatrar la Biblia"? ¿Será el leerla con denuedo? ¿Será el respetarla? ¿Será el obedecerla? ¿Será el consultarla para cotejar en Ella si algo es de Dios o, en cambio, son fábulas y doctrinas de hombres? Alguien alguna vez me dijo que "si no idolatras a la Biblia... ¿te atreverías a pisotearla?...", a lo que respondí: "¿te atreverías a pisotear una foto del Papa..?. Claro que no, ¿no es cierto? entonces, ¿idolatras al Papa por ello?..". En la Biblia se encuentra "todo y sólo" lo que Dios quiso revelar al hombre, enseñando "sólidamente, fielmente y sin error la verdad que Dios hizo consignar para salvación nuestra", tal como lo expresa el Catecismo católico 106 y 107. Con lo cual el Cristiano Evangélico no "idolatra" a la Palabra de Dios, sino que la lee para conocerla, entenderla y aplicarla para su vida. No obstante es una triste (y sorprendente) realidad que muchos "Cristianos", además de no practicarlo, critican a quienes lo hacen.

19. «Los Protestantes Evangélicos se creen dueños de la verdad..»

Quienes conforman la Iglesia de Dios, el Cuerpo de Cristo, formado por todos los renacidos por gracia, por medio de la fe en el sacrificio vicario del Cordero de Dios, no son "dueños" de la verdad, sino que son su "columna y baluarte (o sostén)" (1 Timoteo 3:15). Estos son los encargados de mantener incólume el mensaje del Evangelio, "contendiendo ardientemente por la fe UNA VEZ DADA a los santos" (Judas 1:3) en respuesta a las falsas doctrinas que ya desde los primeros tiempos serían enseñadas (Gálatas 1:8-9, Hechos 20:29, 1 Timoteo 4:1-5, 2 Timoteo 4:1-5, etc.). Transmitir lo que "ESTÁ ESCRITO" no es creerse dueño de la verdad, sino ser su columna y baluarte, tal cual lo expresa la misma Palabra de Dios. Ahora bien, no deja de ser curioso que quienes afirman la frase de marras no perciban que quienes justamente se reconocen como "dueños de la verdad" son aquellos que enseñan que SOLO lo que ellos interpretan es lo correcto y válido (Catecismo 85, 88, 100, etc.), con más razón y especialmente cuando esto que se enseña posee también elementos ajenos a la misma Biblia (Catecismo 80-82, 97, etc.)

20. «Las sectas protestantes son más de 30.000..»

No es raro escuchar esto cuando alguien desea propagandear la idea de la "gran división" del Protestantismo en "innumerables sectas". Quien tal cosa diga incurre en un error, producto de repetir lo que escuchó que otro repitió por haber escuchado a otro que repitió... Como ejemplo, expresiones en este sentido pueden encontrarse aquí y aquí.

La World Christian Database (de la World Christian Encyclopedia) enumera poco más de 9.000 denominaciones cristianas, de múltiples y variadas raíces, pero entre las cuales incluye no sólo a la Católica Apostólica Romana, sino también a las Ortodoxas (Rusa, Serbia, Griega, Copta, Armenia, etc.) Pero esto no es todo, porque estas aproximadamente 9.000 denominaciones no sólo incluyen a las ¿"sectas"? mencionadas, sino que además TODAS ELLAS son replicadas conforme a cada país en donde poseen presencia!. De modo tal que la Iglesia Católica Romana de España es contada como una denominación cristiana DIFERENTE a la Iglesia Católica Romana de México (por ejemplo), y la Convención Evangélica Bautista de Argentina es contada como denominación cristiana DIFERENTE a la Convenção Batista Brasileira.

Si bien es una realidad que existen diversas denominaciones CRISTIANAS EVANGÉLICAS (unidas en lo primario y con libertad en lo secundario), esto no justifica la intencionada exageración de la expresión de marras, muy especialmente si tomamos en cuenta lo comentado en el punto 1 de esta serie de 20 mitos sobre el Cristianismo Evangélico.

Lo cierto, y que vale destacar, es que todas las veces que me han presentado el argumento de "las más de 30.000 sectas", he solicitado el nombre de cada una de ellas. Y hasta ahora siempre ha sucedido lo mismo: nunca hubo respuesta.

. . .

Hasta aquí los 20 mitos Católicos referentes al Cristianismo Evangélico. Seguramente habrá algunos otros con los cuales complementar este artículo. No obstante lo presentado bien puede considerarse como un adecuado "punto de partida".

Bendiciones en Cristo
Daniel Sapia