miércoles, 9 de diciembre de 2009

Mi nueva vida de casado

Realmente, no encuentro las palabras adecuadas para agradecerle al Señor sus enormes bendiciones siempre constantes a mi vida. No hace mucho nací de nuevo, y desde el primer instante el Señor me ha bendecido.

Han pasado tantas cosas, buenas, malas, pero el Señor siempre ha sido y será por siempre fiel.

Hoy le agradezco la bendición de haber puesto en mi camino a una maravillosa mujer, con la cual el dia 29 de Noviembre uní mis vidas ante Él, ofreciendole nuestro matrimonio como una ofrenda a Él.

Que maravillosas son las bendiciones del Señor, que bello es obedecer Su Palabra, el hacer Su voluntad y recibir Sus promesas.

Cuan grande es Dios.

Gracias al Señor por ser ese Padre amoroso y misericordioso con un pecador que sin Él no vale nada.

Dios les bendiga.

Las misericordias del Señor son para Siempre

La Biblia nos dice que el Señor no hace acepción de personas. Y dado que Él no muestra favoritismos, porque sus promesas nunca cambian de generación en generación, podemos pedirle que nos muestre las mismas misericordias que le mostró a su pueblo a lo largo de la historia. El rey Manasés pecó más que cualquier otro rey antes que él, sin embargo, cuando él se arrepintió, fue restaurado (ver 2 Reyes 21:1-18).

Las misericordias del Señor son para siempre, y sus ejemplos precedentes de misericordias pasadas debieran darnos la certeza y la libertad para traerle a Él nuestras peticiones. Así que, amado santo, cuando usted sienta que ha pecado demasiado a menudo contra la misericordia del Señor, cuando piense que ya es demasiado y que Dios ha tirado la toalla respecto a usted, cuando esté desanimado, derribado por el fracaso o por su conducta poco cristiana, cuando se pregunte si Dios ya lo “relegó” a una repisa, o que está reteniendo su amor de usted a causa de sus pecados pasados, si usted verdaderamente tiene un corazón arrepentido, entonces aprópiese de esta verdad: DIOS NO CAMBIA.

Enlace a Dios con su Palabra. Escriba cada recuerdo que tenga de lo que Él ha hecho por usted en el pasado. Luego vaya a la Escritura y encuentre otras instancias de “misericordias precedentes” para con su pueblo. Traiga esta lista delante del Señor y hágale recordar: “Dios, tú no puedes negar tu propia Palabra. Tú eres el mismo ayer, hoy y para siempre”.

Le insto a que no descuide el hacerlo. A menudo nos apresuramos en hacer nuestras peticiones en la presencia de Dios, apasionada y celosamente. Pero nos marchitamos en nuestra vida de oración, por no venir preparados a su trono. Debemos tener una posición firme cuando venimos a Dios. La verdadera osadía no comienza con emociones; comienza cuando estamos completamente persuadidos. De modo que debemos elaborar un caso de antemano, no solamente para presentárselo a Dios sino para fortalecer nuestra fe misma.

Hoy tenemos algo en lo cual, los santos del Antiguo Testamento sólo podían soñar. Y me refiero al Mismo Hijo de Dios, sentado a la diestra del Padre-Juez. Conocemos al Hijo, porque es nuestro hermano de pacto de sangre, por adopción. Y podemos reclamar nuestro vínculo sanguíneo con Él, cada vez que estemos de pie frente al Juez, y ligarlo a sus propios argumentos: “Padre, no tengo nada que darte, sólo tu propia Palabra. Tú prometiste que yo estaría completo en Cristo, que no permitirías que caiga, y que Jesús sería mi intercesor. Prometiste abrir tu oído a mi petición y proveerías para todas mis necesidades. ¡Oh, Señor, ten misericordia y gracia para conmigo ahora, en mi tiempo de necesidad! Amén.

Creo firmemente que Dios maravillosamente bendecido cuando nosotros nos acercamos a su trono con este tipo de osadía, comprometiéndolo con su propia Palabra. Es como si Él nos dijera: “Finalmente, lo obtuviste, ¡me has bendecido!”.


David Wilkerson

Que hacer cuando te sientas enojado - Segunda Parte




32 Vale más ser paciente que valiente,
vale más dominarse uno mismo que dominar a los demás.

Proverbios 16:32 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

9 No te dejes llevar por el enojo
que sólo abriga el corazón del necio.

Eclesiastés 7:9 (Nueva Versión Internacional)

Cómo vivir la vida cristiana

9 Amen a los demás con sinceridad. Rechacen todo lo que sea malo, y no se aparten de lo que sea bueno.

Romanos 12:9 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

21 Si tu enemigo tiene hambre,
dale de comer;
y si tiene sed, dale de beber.
22 Así Dios te premiará,
y tu enemigo se pondrá
rojo de vergüenza.

Proverbios 25:21,22 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

30 Además, como todos sabemos, Dios dijo que él se vengará de sus enemigos y los castigará por todo lo malo que han hecho. También dijo que juzgará a su pueblo.

Hebreos 10:30 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

31 Dejen de estar tristes y enojados. No griten ni insulten a los demás. Dejen de hacer el mal.
32 Por el contrario, sean buenos y compasivos los unos con los otros, y perdónense, así como Dios los perdonó a ustedes por medio de Cristo.

Efesios 4:31,32 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

Ayuda siempre presente

Dios nos ha prometido: “…en las tribulaciones, (cuando enfrentes una crisis persistente, siempre presente), Yo seré tu ayuda, siempre presente” (ver Salmos 46:1).

La frase: “siempre presente”, significa: “siempre acá, siempre disponible, con acceso ilimitado”. En resumen, la presencia viviente del Señor está siempre en nosotros. Y si Él está siempre presente en nosotros, entonces Él desea una continua conversación con nosotros. Él desea que hablemos con Él, sin importar donde estemos: en el trabajo, con la familia, con amigos, incluso con inconversos.

Rehúso aceptar la mentira que Satanás ha sembrado hoy en tantos hijos de Dios: que el Señor ya dejó de hablarle a su pueblo. El enemigo quiere que pensemos que Dios ha permitido a Satanás crecer en poder e influencia, pero que a la vez, Dios no ha equipado a su pueblo con una mayor autoridad. No, ¡jamás! La Escritura dice: “vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él” (Isaías 59:19). No importa lo que el diablo traiga en contra nuestra. El poder de Dios en su pueblo siempre será mayor que los ataques de Satanás.

Este versículo de Isaías, de hecho, se refiere al portador de la bandera o estandarte que iba al frente del ejército de Israel. El Señor siempre guió a su pueblo a la batalla, detrás de su poderoso estandarte. De la misma manera hoy, Dios tiene un ejército glorioso de huestes celestiales que marcha bajo su bandera, listos para ejecutar sus planes de batalla en nuestro favor.

Quizás usted pregunte: “¿Cómo, entonces, nos da Dios su ayuda en nuestros problemas?” Su ayuda viene en el regalo de su Espíritu Santo, quien mora en nosotros y obra la voluntad del Padre en nuestras vidas. Pablo nos vuelve a decir vez tras vez que nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo. Somos el lugar de morada de Dios en la Tierra.

Por supuesto, repetimos a menudo esta verdad, en nuestra adoración y testimonios. Pero muchos de nosotros no lo tomamos en serio. Simplemente no entendemos el poder que está contenido en dicha verdad. Si lo entendiéramos y confiáramos en él, nunca más sentiríamos temor ni desmayaríamos.

Yo mismo no he aplicado completamente esta lección en mi vida. Aun después de todos mis años como ministro, sigo tentado a pensar que debo producir algún tipo de emoción para poder oír de Dios. No, el Señor está diciendo: “No tienes que pasar horas esperándome. Yo resido en ti. Estoy presente para ti, día y noche”.

Escuche el testimonio de David: “Bendeciré a Jehová que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia. Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido” (Salmos 16:7-8). David está declarando algo: “Dios está siempre presente delante de mí. Y yo he determinado mantenerlo a Él en mis pensamientos. Él me guía con fidelidad en el día y en la noche. Nunca más estaré confundido”.

David Wilkerson

Una silla para Jesús

Esa mañana me encontraba enseñando a un grupo de niños en la iglesia. Era el momento de la historia bíblica así que dije:

«Niños y niñas, ¿pueden por favor traer sus sillas para hacer un círculo?».

Todos corrieron a traer sus sillas. Un niño pequeño regresó corriendo para traer una segunda silla. Le dije:

«Juan, ya tenemos suficientes sillas, no necesitas traer otra».

Después de poner la silla en el círculo, Juan fue corriendo a tomar el cuadro de Jesús. Trajo el cuadro al círculo y lo puso en la silla vacía. Luego dijo:

«Esta silla es para Jesús».

Miré los solemnes rostros de los otros niños y niñas. Aceptaron que la silla fuera para Jesús, así que comencé a contar la historia.

¡Qué bueno sería si todos incluyéramos conscientemente a Cristo en todo lo que hacemos! Él está dispuesto a estar cerca y guiarnos. ¿Estamos conscientes de que Cristo está siempre cerca? ¿Le damos un lugar en nuestros planes y en nuestras dudas? Quizá ésta es una forma de encontrar la «paz que sobrepasa todo entendimiento».

Sra. Carolyn Atkins (Nuevo México, EUA)

Filipenses 4:6-8

Por nada estéis afanosos; más bien, presentad vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.

En cuanto a lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo que merece alabanza, en esto pensad.

Danzando para Dios

Juan 4:23,24 Cuando DIOS dice que está buscando verdaderos adoradores que lo adoren en Espíritu y en verdad, lo que quiere decir, que está buscando PERSONAS que desean pasar tiempo con El. Personas que ELIJEN tomar tiempo para estar con DIOS, de buscar Su presencia, de tener comunión juntos, de desarrollar una relación de intimidad uno con el otro.

Pues ese fue el motivo de DIOS al crear al hombre. Isaías 43:7 y 21. Su deseo es que nosotros nos deleitemos en El, pues El, nos hizo PARA El.

Romanos 8:14-17; Efesios 1:3-6

En el corazón de DIOS Padre está el deseo de tener muchos hijos como Jesús y El nos creó para que nosotros seamos HIJOS de DIOS y que EL sea nuestro PADRE. Su deseo es que nosotros nos deleitemos en El pues El nos hizo PARA El.

Cuando nos presentamos delante de DIOS para adorarle, ¿cuál es nuestra imagen de DIOS? ¿Qué o quién estamos adorando? ¿Adoramos una persona o hacemos las movimientos externos de adoración.

¿Adoramos un Rey, un Salvador, un Espíritu? Lo correcto es visualizar a DIOS como nuestro Padre cuando adoramos. Sí, El es Rey del universo, DIOS Altísimo, pero cuando entramos en intimidad con El, como sólo puede hacer el ser humano, lo que El desea es ser nuestroPADRE, Cuando nos acercamos a El, bien cerca, El quiere que sintamos Sus brazos fuertes de amor rodeándonos, acariciándonos, mimándonos, protegiéndonos, supliendo cada necesidad.

¿Cómo es un padre? El amor de un padre es incondicional – ama al hijo porque es parte de él. Y lo perdona todo, no importa lo mal que haga.

Estas dos cualidades vemos en nuestro Padre celestial y esto nos da seguridad: saber que EL nos ama a pesar de lo que somos, y puede perdonarnos todo si pedimos perdón. Esa es la Persona a quien adoramos: unPadre amoroso y misericordioso, dispuesto a perdonar. Es un Padre lleno de amor y no podemos ni empezar a entender cuán grande es Su amor por nosotros. Por eso podemos acercarnos a El con confianza.

Cuando vemos a DIOS como nuestro Padre, entonces nuestra adoración se hace más fácil y fluida.

Cuando vemos a DIOS como Padre querremos hacer las cosas que le agradan, pues se establece una relación íntima de amor recíproco. Y de esa manera iremos a la iglesia, no solamente para exaltar Su nombre, de ser edificado o animar al prójimo, sino que iremos para AGRADAR alPADRE y para HACER LAS COSA QUE LE GUSTAN A EL. Lo que hacemos en la iglesia debe ser para traer placer al Padre y no para complacer a los demás.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Que hacer cuando te sientas enojado

Obediencia al mensaje de Dios

19 Mis queridos hermanos, pongan atención a esto que les voy a decir: todos deben estar siempre dispuestos a escuchar a los demás, pero no dispuestos a enojarse y hablar mucho.
20 Porque la gente violenta no puede hacer lo que Dios quiere.

Santiago 1:19,20 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

26 Si se enojan, no permitan que eso los haga pecar. El enojo no debe durarles todo el día,

Efesios 4:26 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

El valor de la humildad

1 La respuesta amable calma el enojo;
la respuesta grosera lo enciende más.

Proverbios 15:1 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

14 “Si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, Dios, su Padre que está en el cielo, los perdonará a ustedes”.

Mateo 6:14 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

29 El sabio domina su enojo;
el tonto no controla su violencia.

Proverbios 14:29 (Biblia en Lenguaje Sencillo)