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jueves, 11 de marzo de 2010

Vayan en el Espíritu

VAYAN “EN EL ESPÍRITU”

Usted puede ir “en el Espíritu” a cualquier nación en la Tierra. Puede
tocar un pueblo inalcanzable, estando de rodillas. De hecho, su lugar secreto
de oración podría convertirse en la sede de un mover del Espíritu sobre toda
una nación.

Pienso en el ejemplo de Abraham. Él oró por una Sodoma impía e inmunda. El
Señor le respondió: “Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la
ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos” (Génesis 18:26).

Cuando Abraham lo oyó, comenzó a negociar con el Señor. Preguntó: “Quizá
faltarán de cincuenta justos cinco; ¿destruirás por aquellos cinco toda la
ciudad?” (Génesis 18:28). Lo que Abraham estaba preguntando era: “Señor,
¿qué tal si hay cuarenta y cinco justos entre aquellos cincuenta creyentes?
¿Qué tal si sólo ellos te están buscando en oración? O, ¿qué tal si tan
sólo hay diez justos que te buscan? Si solamente diez te invocan,
¿perdonarás la ciudad?”. Dios le respondió a Abraham: “No la destruiré,
respondió, por amor a los diez” (Génesis 18:32).

Este pasaje nos dice algo acerca del Señor. Él está dispuesto a salvar
sociedades enteras si pudiera hallar un puñado de justos dentro de ella. Esto
se refiere a personas que buscan el rostro de Dios por amor a su nación.

Dios va aun más allá en este asunto, que lo que fue con Abraham. En Ezequiel
22, Dios habla de hallar tan sólo un creyente que ore, que se pare en la
brecha: “busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en
la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y
no lo hallé” (Ezequiel 22:30).

En la época de la profecía de Ezequiel, Israel se había corrompido
espiritualmente. Los profetas eran profanos; quebrantaban totalmente las leyes
de Dios. El pueblo era oprimido, vejado por doquier, lleno de deseos
pecaminosos, robándose unos a otros. Ni un solo hombre clamaba al Señor.
Nadie se paraba en la brecha a interceder. Aun así, Dios habría salvado la
nación entera por amor a un sólo intercesor.

Si usted no puede ir físicamente a las naciones, puede ser parte del cuerpo de
respaldo de intercesores. Y debemos asistir a aquéllos que se han dado a sí
mismos para ir a las naciones. Cuando Pablo escribe de sus viajes, menciona no
sólo a Timoteo y Tito, como sus ayudantes, sino también a Lidia y a otras
preciosas mujeres que lo ayudaron. Todos eran siervos devotos cuya asistencia,
ayudó a tocar naciones enteras con el Evangelio.

Que hacer cuando sientes temor

Cuánto nos ama Dios

29 Desde el principio, Dios ya sabía a quiénes iba a elegir, y ya había decidido que fueran semejantes a su Hijo, para que este sea el Hijo mayor

31 Sólo nos queda decir que si Dios está de nuestra parte, nadie podrá ponerse en contra nuestra.

Romanos 8:29,31 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

35 ¿Quién podrá separarnos del amor de Jesucristo? Nada ni nadie. Ni los problemas, ni los sufrimientos, ni las dificultades. Tampoco podrán hacerlo el hambre ni el frío, ni los peligros ni la muerte.
36 Como dice la Biblia:
“Por ti nos enfrentamos
a la muerte todo el día.
Somos como las ovejas
que se llevan al matadero”.
37 En medio de todos nuestros problemas, estamos seguros de que Jesucristo, quien nos amó, nos dará la victoria total.
38 Yo estoy seguro de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la vida, ni la muerte, ni los ángeles, ni los espíritus, ni lo presente, ni lo futuro,
39 ni los poderes del cielo, ni los del infierno, ni nada de lo creado por Dios. ¡Nada, absolutamente nada, podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado por medio de nuestro Señor Jesucristo!

Romanos 8:35-39 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

24 Todos ustedes, los que confían en Dios, ¡anímense y sean valientes!

Salmos 31:24 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

27 “Les doy la paz. Pero no una paz como la que se desea en el mundo; lo que les doy es mi propia paz. No se preocupen ni tengan miedo por lo que va a pasar pronto.

Juan 14:27 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

martes, 29 de diciembre de 2009

Salva el Bautismo?

La respuesta es ¡NO! Primero que todo es necesario explicar qué es el bautismo. Podemos definirlo como la expresión exterior de la realidad interna en la vida de una persona que ha recibido a Cristo como su Salvador. La persona que se bautiza está simbólicamente testificando de su fe en Cristo al proclamar que su antigua vida de pecado está muerta, y ahora ha resucitado a una nueva vida en Cristo (Rom. 6:37).

La Biblia establece claramente que lo que nos salva es el evangelio, no el bautismo. “Mediante este evangelio son salvos” (1 Cor. 15:2 NVI). De la misma manera Romanos 1:16 dice: “No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para la salvación de todo el que cree. . .” (NVI). ¿Qué es el evangelio? Primera de Corintios 15:1-4 lo define como la muerte, sepultura y resurrección de Cristo por nuestros pecados. No hay aquí ninguna mención del bautismo.

Teniendo en cuenta lo anterior, observemos lo que dice Pablo acerca del tema: “Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio. . .” (1 Cor. 1:17 RV). Si el bautismo fuera parte de la salvación, Pablo definitivamente estaría expresando una herejía en este versículo porque lo pone en segundo plano.

En el libro de Hechos se nos habla de un grupo de gentiles que habían recibido el Espíritu Santo y fueron salvos antes de haber sido bautizados (10:44-48). La salvación de estas personas es evidente cuando consideramos que el Espíritu Santo no puede ser recibido por incrédulos o personas no salvas.

El malhechor que fue crucificado al lado de Jesús es otro ejemplo de alguien que fue salvo sin ser bautizado (Lc. 23:39-43). Este hombre fue salvo por haber creído en Jesús como el Mesías.

Decir que el bautismo salva es antibíblico, porque el bautismo se convierte en un requisito u obra para obtener la salvación. Sin embargo, la Biblia claramente enseña que la salvación no es por obras para que nadie se gloríe (Ef. 2:8-9). El bautismo es un paso de obediencia en la vida del creyente a la ordenanza de Jesucristo (Mat. 28:19). El creyente es motivado hacia el bautismo porque ya es salvo y no para tratar de obtener la salvación.

Los que creen que el bautismo salva acostumbran citar pasajes tales como Marcos 16:16: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo. . .” (RV). Sin embargo, cuando se cita este versículo se debe notar que la segunda parte del mismo versículo termina diciendo “mas el que no creyere, será condenado”. El no bautizarse no es lo que conduce a la condenación, sino la incredulidad.

Articulo de discernir.net

El nuevo nacimiento 2da. Parte


El nacido de nuevo y el mundo!!

Un nacido de nuevo es ahora un hijo de Dios haciendo fiel la escritura
de Juan 1:12

Creyó, se arrepintió Dios los regenero.

Ahora bien estamos en un mundo que gira en torno a lo material, a una vida sin Dios y es muy fácil que seamos contagiados nuevamente por el mundo a lo cual es importante siempre recordar esta escritura.

1 Juan 3:4-10
Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.

Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.

Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.

Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo.

El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

Aun estando en el mundo no podemos actuar como si no conociéramos a Dios.

Al venir a Cristo, al rendir nuestras vidas a el, somos investidos de su nueva vida ahora, la vida de Cristo esta en nuestra misma vida.

Pero ocurre que en nuestra estancia aquí llegamos a pecar, pero diferenciemos el que llegue a pecar y llegar a practicar el pecado.

PECAR: Significa errar en el blanco, es decir que no dimos en el blanco, como humanos fallamos, pecamos, ofendemos, nos enojamos lo malo es que sabiendo que estamos mal no cambiemos, lo malo es saber que uno esta mal y no cambiar.

PRACTICAR EL PECADO: Persistir en el error sabiendo que no es correcto, repetir algo constantemente.

El que ah nacido de nuevo al pecar busca arrepentirse inmediatamente, el nacido de nuevo siempre vuelve a Dios, no se puede ni quiere alejar de Dios.

Esa es la diferencia, entre simpatizantes y nacidos de Dios.

Si tu eres cristiano pero sigues pecando a escondidas puede ser que realmente no seas nacido de nuevo. Puede que te guste ir a la iglesia y te guste la vida cristiana pero puede ser que no has nacido de nuevo.

Cuando hemos nacido de nuevo buscaremos el perdón que Dios nos ofrece y ese perdón traerá un cambio a nuestra vida.

Cuando hemos nacido de nuevo no estaremos envueltos en tranzas, en negocios ilegales, no estaremos haciendo ganancias ilícitas.

Cuando has nacido de nuevo y te ofrecen hacer algo ilegal en tu trabajo por ejemplo no participaras y si lo haces te sentirás tan mal que rápido buscaras salir de esa situación.

Un ejemplo es José:

Genesis 39:7-12
Aconteció después de esto, que la mujer de su amo puso sus ojos en José, y dijo:
Duerme conmigo.

Y él no quiso, y dijo a la mujer de su amo: He aquí que mi señor no se preocupa conmigo de lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene.

No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?

Hablando ella a José cada día, y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella, aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí.

Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió.

COMENTARIO POR M.H

El que permanece en Cristo no practica habitualmente el pecado.

Renunciar al pecado es la gran prueba de la unión espiritual con el Señor Cristo, y de la permanencia en Él y en su conocimiento salvador.

Cuidado con engañarse a uno mismo. El que hace justicia es justo y es seguidor de Cristo, demuestra interés por fe en su obediencia y sufrimientos. Pero el hombre no puede actuar como el diablo y ser, al mismo tiempo, un discípulo de Cristo Jesús.

No sirvamos ni consintamos en aquello que el Hijo de Dios vino a destruir. Ser nacido de Dios es ser internamente renovado por el poder del Espíritu de Dios.

La persona regenerada no puede pecar como pecaba antes de nacer de Dios, ni como pecan otros que no son nacidos de nuevo.

Existe esa luz en su mente que le muestra el mal y la malignidad del pecado.

Existe esa inclinación en su corazón que le dispone a aborrecer y odiar el pecado.

Existe el principio espiritual que se opone a los actos pecaminosos. Y existe el arrepentimiento cuando se comete el pecado. Pecar intencionalmente es algo contrario a él.

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1Juan 2:1
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

Vallamos a Cristo si hemos pecado, pero examinemos nuestro corazón y veamos si el pecado en nosotros no es una práctica de la cual nos este condenando.

Examinemos nuestro corazón y no nos engañemos pensando que vamos al cielo justificados por Cristo cuando no tenemos la vida de él en nuestra vida.

Nadie es PERFECTO, pero si podemos ser FIELES!!

Dios bendiga sus vidas

Luis Enrique Alvarado

jueves, 17 de diciembre de 2009

Deleitate en el Señor

Nuestra paz y contentamiento siempre dependen de nuestra rendición a las manos del Señor, sin importar nuestras circunstancias. El salmista escribió: “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón” (Salmos 37:4).

Si usted se ha rendido totalmente a las manos de Dios, entonces es capaz de soportar cualquiera y todas las pruebas. El deseo de su Padre es que sea capaz de manejar su vida diaria sin miedo ni ansiedad, confiando totalmente en su cuidado. Y su entrega a Él tiene un efecto muy practico en su vida. Mientras más entregado esté al cuidado de Dios, más indiferente será a las condiciones de su alrededor.

Si está rendido a Él, no estará intentando constantemente descifrar el siguiente paso. No estará asustado por las noticias espantosas alrededor suyo. No estará abrumado pensando en los días venideros porque ha confiado su vida, su familia y su futuro a las manos seguras y amorosas de su Señor.

¿Cuán preocupadas cree que están las ovejas cuando siguen a su pastor? No están preocupadas para nada, porque están totalmente entregadas a su dirección. Así mismo, nosotros somos las ovejas de Cristo, quien es nuestro Pastor. Así que, ¿por qué deberíamos preocuparnos o inquietarnos acerca de nuestras vidas y de nuestro futuro? Él sabe perfectamente cómo proteger y preservar su rebaño ¡porque Él nos guía en amor!

En mi propia vida, he tenido que aprender a confiar a Dios un problema a la vez. Piense en ello: ¿Cómo puedo decir que confío en Dios en todo, si no he podido probar que puedo confiar en Él en una sola cosa? En resumen, decir: “Confío en el Señor completamente” no es suficiente. Tengo que probar una y otra vez esto en mi vida, en muchas áreas y en las cosas diarias.

Muchas personas han dicho: “Me rindo, me comprometo, confío”, sólo después de haber visto que no hay otra salida para su situación. Pero la verdadera rendición, la que le agrada al Señor, es hecha libre y voluntariamente, antes de llegar al final de nuestro problema. Debemos actuar en común acuerdo con el Señor, como Abraham lo hizo, dándole a Dios su vida como un cheque en blanco, y dejando que el Señor la llene completamente.


David Wilkerson

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Nuevo Nacimiento 1ra Parte

Tomado de: http://verdadyluzhoy.blogspot.com/

NUEVO NACIMIENTO 1RA PARTE

Juan 3:1-7
Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.

Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
No te maravilles de que te dije: os es necesario nacer de nuevo.

Antes de entrar en tema veamos 4 cosas de lo que NO es el nuevo nacimiento

1. No es ir solamente a una iglesia (uno puede ir constantemente a una iglesia y nunca haber nacido de nuevo)

2. No es ser simpatizante de la doctrina bíblica (puede gustarte lo que dice la biblia y aun compartirla y nunca haber nacido de nuevo)

3. No es haber sido Bautizado en agua (uno puede cumplir con ciertas normas sin haber nunca haber nacido)

4. No es el haber hecho una oración emotiva pidiéndole a Dios entrar en su vida (uno pudo haber repetido una serie de palabras sin haber nunca haber nacido)

La palabra nacimiento aquí empleada significa en griego REGENERAR y regenerar significa:

1. Dar nuevo ser, reformar o mejorar algo que se degeneró, restablecerlo.
2. Hacer que alguien abandone una conducta o unos hábitos reprobables para llevar una vida moral y físicamente ordenada.

El diccionario nos da muchas definiciones muy correctas y podemos entender claramente lo que quiso decir nuestro Señor al decirle a Nicodemo:

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Jesús le estaba diciendo a Nicodemo que cualquiera que quiera entrar al reino de Dios o sea al cielo tiene que REGENERARSE primero.

Es increíble que podemos pasar mucho tiempo dentro de la iglesia y aun envuelto en actividades y aun dentro del mismo ministerio y NUNCA haber nacido de nuevo, ya que continuamos con los mismos hábitos, las mismas costumbres, y nunca se a realizado una REGENERACION dentro de nuestras vidas.

Dar nuevo ser dice el diccionario, acaso no es lo que Dios nos da a través de su hijo Jesucristo cuando creemos en el y le rendimos nuestra vida!!

Reformar o mejorar algo que se degeneró nosotros por naturaleza estamos habituados a hacer lo malo hasta que Dios esta en nuestra vida, Dios no hace nada a medias cuando venimos a las manos de Dios lo que estaba perdido el lo recupera, lo que estaba enfermo en nuestra vida lo sana, Dios restaura, regenera totalmente nuestra vida si le permitimos hacerlo.

Porque vemos vidas de supuestos cristianos que llevan una vida aun en pecado y desordenada, por la única razón que no le han permitido a Dios regenerarlos!! Le cantan y hasta le sirven pero sin dejar sus hábitos pecaminosos!!

La religión nos dice que para ir al cielo solo necesitamos ser buenos y cumplir con ciertas cosas como ir de ves en cuando a la iglesia y no hacer cosas muy malas, ya que Dios es amor el nos dejara entrar al
cielo, eso dice la religión.

Pero Jesús dice que eso es INSUFICIENTE, si quieres ir a mi reino nos dice, tienes que dejar que YO TE REGENERE, tienes que nacer de nuevo, no hay otra forma.

Puedes decir que crees en Jesús pero si en tu vida no hay un cambio, si aun no has dejado esos hábitos pecaminosos entonces quizas no has nacido de nuevo.

El nuevo nacimiento es algo sobrenatural y ocurre cuando yo me arrepiento de mis pecados y le permito a Dios tomar el control de mi vida, no es al hacer una oracioncita sino cuando me arrepiento de mis pecados y me alejo de ellos.

Juan 8:32-34
y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. (¿como puede haber cristianos atados todavía en pecados llámense como se llamen?)
Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?
Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.

Si aun asistiendo a la iglesia y aun leyendo la biblia tienes prácticas pecaminosas sigues siendo esclavo del pecado y nunca naciste de nuevo.

Dios nos ama, tanto que mando a su hijo a morir en una cruz cruenta, sangrienta solo por que nos ama, no por que nos necesite, sino solo por amor, pero si yo cierro mi corazón y solo me conformo con venir, escuchar o participar, sin dejar que Dios haga un cambio en mi vida, en mi carácter, no podremos entrar al reino de Dios.

Salmo 69:5
Dios tú conoces mi insensatez,
Y mis pecados no te son ocultos.

Proverbios 28:13-14
El que encubre sus pecados no prosperará;
Más el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios;
Más el que endurece su corazón caerá en el mal.


Dios les bendiga

jueves, 19 de noviembre de 2009

Que hacer cuando te sientas enojado

Obediencia al mensaje de Dios

19 Mis queridos hermanos, pongan atención a esto que les voy a decir: todos deben estar siempre dispuestos a escuchar a los demás, pero no dispuestos a enojarse y hablar mucho.
20 Porque la gente violenta no puede hacer lo que Dios quiere.

Santiago 1:19,20 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

26 Si se enojan, no permitan que eso los haga pecar. El enojo no debe durarles todo el día,

Efesios 4:26 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

El valor de la humildad

1 La respuesta amable calma el enojo;
la respuesta grosera lo enciende más.

Proverbios 15:1 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

14 “Si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, Dios, su Padre que está en el cielo, los perdonará a ustedes”.

Mateo 6:14 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

29 El sabio domina su enojo;
el tonto no controla su violencia.

Proverbios 14:29 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

sábado, 12 de septiembre de 2009

Ministerio de Novios

Esta es la Página web del ministerio de novios del Centro Cristiano Casa de Oración.

Será de mucha bendición para aquellas parejas que quieren caminar en el Señor.

El link es: www.comprometidos.com.mx

Dios les bendiga

miércoles, 12 de agosto de 2009

Tres Errores Comunes de los Falsos Maestros

Puesto que ahora vivimos en la era de la tolerancia religiosa y de la unidad ecuménica, hay algunas personas que inmediatamente llaman a este artículo divisivo y falto de amor. Otros se preguntan, “¿Qué derecho tienen ustedes de juzgar a otra religión?” La respuesta se da en la Escritura. Todos las personas que temen a Dios están llamadas a hacer juicios correctos, juicios que ya han sido establecidos por los principios objetivos de la Palabra de Dios (Juan 7:24). Puede que no haya nada más importante que advertir a la gente de que están siendo engañados acerca de su destino eterno. Si no se les confronta en amor con el Evangelio de Dios, es posible que nunca conozcan cómo escapar del fuego eterno del juicio de Dios. Evidentemente, la cosa con mayor falta de amor que podemos hacer es ignorarlos y dejarlos que sigan en el camino rumbo a la destrucción. Por esta razón, estoy siempre dispuesto a ofender a las personas con la ofensa y la exclusividad del Evangelio con la esperanza de que Dios puede conceder a algunos de ellos el arrepentimiento conducirlos a un conocimiento de la verdad (2 Tim. 2: 25). Veamos tres errores fatales de los falsos profetas y cómo manejarlos.

Los maestros falsos usurpar la autoridad de Dios

La autoridad suprema de la Biblia se ha establecido tanto por su origen como por su inspiración divina (2 Ped. 1:21). Es la infalible Palabra de Dios, y cumplirá el propósito de Dios (Isaías 55:11). Es la base misma sobre la cual todas las verdades cristianas descansan. Para los seguidores del señor Jesús Cristo, la Biblia es la corte final de apelación en todas las cuestiones relativas a la fe y la piedad. “Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñar, para redargüir, para corregir y para instruir en justicia” (2 Tim. 3:16). La autoridad divina de las Escrituras corrige y reprende toda falsa enseñanza porque no hay autoridad superior o fuente infalible a la que apelar. Es la Palabra de Dios, y Dios no puede mentir, no puede romper su promesa y no puede engañar.

La gente cae en grave error y pecado cuando exaltan su propia autoridad sobre la autoridad de Dios o cuando reprimen la verdad de la Palabra de Dios para promover su propia agenda del día. La religión católica lo ha hecho mediante el establecimiento de sus tradiciones y enseñanzas igualándolas en autoridad con la Escritura (Catecismo de la Iglesia Católica [CIC] ap. 82). Al hacerlo, se ha usurpado la autoridad suprema de nuestro Dios soberano que es el único que tiene derecho a determinar el estado y el destino eterno de los hombres. Este error fatal ha abierto las puertas de la inundación a otras numerosas herejías mortales entre ellas: la predicación de otro evangelio, la adoración a un Jesús falsificado, la compra y venta de la gracia de Dios por medio de indulgencias, la creación de un ficticio lugar llamado purgatorio, el establecimiento de otros mediadores y la oración por y a los muertos. Estos errores son mortales porque cualquiera que las acepte cuando se respire su último aliento experimentará la muerte eterna.

Los católicos que están siendo engañados por estos errores fatales deben ser informados de que el mundo ha conocido sólo a un maestro infalible. Él es el Señor Jesucristo, que era la personificación de la verdad y cada palabra que habló era verdad (Juan 14:6, 17:17). Aquellos que buscan la verdad, sólo deben mirar a Cristo y Su Palabra. La religión católica se ha corrompido de la misma manera en que el judaísmo se corrompió – siguiendo las tradiciones de los hombres en lugar de la Palabra de Dios (Marcos 7:13). Los fariseos enseñaron mucha verdad, pero mezclándola con el error, “invalidando la palabra de Dios”. No debemos olvidar nunca que la Biblia es lo que Dios dice y la religión es lo que el hombre dice que Dios dice.

Los Falsos Maestros Distorsionan la Persona de Cristo

Jesucristo es el Dios hombre perfecto y el hombre perfecto Dios. Él es el perfecto Sumo Sacerdote que se ofreció a sí mismo – el sacrificio perfecto – una sola vez por los pecados de su pueblo. Esta expiación ha perfeccionado para siempre a los que son santificados (Hebreos 10:14). Por esta razón no hay más ofrendas por el pecado (Hebreos 10:18). La deuda eterna por el pecado del creyente se pagó en su totalidad y su rescate se logró cuando Dios resucitó a Jesucristo de entre los muertos (Rom. 4:25). ¿Habrá falsos maestros que niegan esto y le roban la honra y la gloria de nuestro Salvador?

Sí, Pablo nos advirtió que incluso algunos vendrían predicando a otro Jesús. Ofreciendo una falsificación de Jesús “que el que os hemos [los apóstoles] predicado” (2 Cor. 11:4). Muchos de estos falsos maestros son católicos romanos que predican a un “Jesús”, que no salva a los pecadores totalmente y para siempre. Dicen que los católicos deben hacer su parte por hacer expiación y satisfacción de sus propios pecados a través de la penitencia (CIC, 1459). De esta manera, lograr su propia salvación a través de las buenas obras (CIC, 1477). El Jesús Católico ofrece vida condicional y no vida eterna (CIC, 1035). Esta falsificación de Cristo dice que hay que volver físicamente a los altares católicos por más de 200.000 veces cada día para ser una expiación por los vivos y los muertos (CIC, 1367).

Los católicos deben ser advertidos de las consecuencias de no conocer y creer la verdad de Jesús. Esto es dejado en claro por Jesús cuando dijo: “porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis ” (Juan 8:24). Cuando la religión rechaza la autoridad de Dios, crea a “otro Jesús”, que siempre conduce a “otro evangelio”. ¿Por qué? Porque cada vez que la suficiencia de Cristo es negada, otro evangelio debe ser concebido para instruir a la gente lo que deben hacer para ser salvo.

Los Falsos Maestros Pervierten el Evangelio de Cristo

El Evangelio es el anuncio gozoso de la obra redentora de Dios a través de Jesucristo el cual salva a su pueblo de la pena, el poder y finalmente de la presencia del pecado. Es el único mensaje de redención y el mismo mensaje para cada generación (Efesios 4:4-6, Apoc. 14:6). Dado que el Evangelio es acerca de un solo Salvador, es exclusivo y, por tanto, declara que todas las otras creencias y religiones son falsas (Juan 14:6; Mat. 7:13-14). Este glorioso Evangelio declara que la salvación es totalmente de la gracia y los que añaden algo son maldecidos (Gálatas 1:6-9). No es de extrañar que la más popular perversión del Evangelio sea la mentira mortal de que las buenas obras o la justicia propia son necesarias para aplacar a un Dios santo. Todas las religiones en el mundo cometen esta mentira del diablo. Sin embargo, la mentira más antigua y más letal de Satanás es: “no morirás” (Gén. 3:4). Esta mentira es extendida incluso en el catolicismo (CIC, 1863).

¿Por qué ningún líder religioso querría distorsionar el glorioso Evangelio de la gracia? La razón principal es el control de las personas manteniéndolas cautivas en esclavitud legalista. Es por esta razón que el Señor Jesús dio la marca de un verdadero discípulo. Él dijo, “Si permanecéis en mi palabra… y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:31-32). Las personas en esclavitud religiosa sólo pueden ser puestas en libertad cuando vienen a un conocimiento de la verdad encontrado en la Escritura.

El catolicismo romano no está solo al pervirtiendo el Evangelio de Dios. Hay muchas religiones y sectas protestantes que hacer lo mismo. El catolicismo, sin embargo, no sólo engaña a su pueblo con un falso evangelio, sino que condenan neciamente a aquellos que creen el verdadero Evangelio. Más de 100 condenaciones desde el Concilio de Trento se pronuncian sobre los cristianos que creen que el Señor Jesús es suficiente para salvar a los pecadores por completo y para siempre. El “evangelio” Católico hace hincapié en lo que el hombre debe hacer para ser salvo en vez de lo que Cristo ha hecho. Esto incluiría la necesidad de hacer buenas obras (CIC, 2016), la recepción de los sacramentos (1129), asistir a misas meritorias (1405), el guardar la ley (2068), la compra de indulgencias (1498) y el purgatorio (1030).

Los Falsos Maestros Deben ser Confrontados

Nunca debemos permitir que el error doctrinal se incremente porque deshonra a Dios y engaña a los incautos. Se profana la conciencia, se corrompe el corazón y se destruye el alma. Según la Escritura, lo que sale de los labios de los falsos maestros incluyen: “doctrinas extrañas”, “mandamientos de hombres”, “doctrinas de demonios”, “herejías condenables”, “tradiciones de los hombres”, “mentiras”, “falsedad,” “vano engaño” y “filosofías engañosas.” Los labios mentirosos son una abominación al Señor en todo momento y en todos los casos (Prov. 12:22). Al conocer el fruto de los falsos maestros, tenemos que luchar seriamente contra ellos. Pedro y Pablo dicen que los falsos maestros llevan a los creyentes a caer de su firmeza y devoción pura a Cristo (2 Ped. 3:17; 2 Cor. 11:3). No están de acuerdo con las palabras de Jesús y traen una fricción constante dentro de la iglesia (1 Tim. 6:4-5). Dan lugar a la especulación y al debate inútil que dificultan los propósitos de Dios (1 Tim. 1:4-6).

Muchos de los que profesan a Cristo ya no están abrazando la sana doctrina, porque quieren agradar a sus oídos y buscan maestros que hagan precisamente eso (2 Tim. 4:2). Usando la Palabra de Dios, debemos estar preparados para reprender y exhortar con gran paciencia e instrucción. Aquellos a quienes se les ha sido encargada la verdad deben adoptar una postura en contra de quienes tratan extraviar a los hombres. Incluso cuando Pedro no esta siendo honesto acerca de la verdad del Evangelio, Pablo lo resistió cara a cara, y le reprendió fuertemente (Gálatas 2:11-14). Judas nos exhorta a “contender ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Judas 3). Los que se niegan a defender la verdad de Dios están demostrando su falta de pasión por la verdad. Debemos amar la verdad y odiar cada falso camino (Salmo 119:104). Nunca vamos a ser intimidados por los falsos maestros, porque “el temor del hombre pondrá lazo” (Prov. 29:25).

La Batalla por la Verdad

Seamos conscientes de las palabras de AW Tozer, quien escribió: “Tan hábil es el error en la imitación de la verdad que los dos son constantemente confundidos el uno al otro. Por lo tanto, es críticamente importante que los cristianos aprovechen plenamente todas las provisiones que Dios ha hecho para salvarle del engaño – la oración, la fe, la constante meditación de las Escrituras, la obediencia, la humildad y la iluminación del Espíritu Santo” (That Incredible Christian).

Necesitamos pedirle a Dios por valentía y audacia al descansar en el poder de Su Palabra. Que todos podamos ser más como los apóstoles quienes eran fuertes, sin temor, audaces, dogmáticos, poco complacientes con el error, valientes, intolerantes al pecado, inflexibles en relación con el Evangelio, controvertidos, dispuesto a morir por la verdad y dedicados plenamente a Cristo. Ya no debemos ser como niños fluctuantes llevados de aquí para allá por las olas y llevados por el engaño de los hombres, mediante la astucia en intrigas engañosas (Efesios 4:14). Durante estos tiempos de gran engaño, el Cuerpo de Cristo debe responder con una cosmovisión teológica y bíblica que defiende la gloria y el honor de nuestro Señor Jesucristo. Tenemos que proteger la pureza de su Evangelio por el bien de sus escogidos.

Proclaiming The Gospel

Mike Gendron

www.pro-gospel.org

martes, 11 de agosto de 2009

¿Cómo Entonces Adoraremos?

¿Cómo Entonces Adoraremos?

por

John MacArthur

El comediante Flip Wilson solía tener un personaje en su repertorio llamado el Reverendo Leroy, que pastoreaba La Iglesia de ¿Qué esta pasando Hoy. En la década de 1970 el Reverendo Leroy y su iglesia estaban en una escandalosa parodia. Pero, la verdad, la comunidad evangélica en estos días se conglomeraban con el Reverendo Leroys y las iglesias que bien podría ser llamada la Iglesia del ¿Qué está Pasando Hoy?.

Prácticamente no hay límite en cuanto a que tan lejos algunas iglesias van a ser “relevantes” y “contemporáneas” en sus servicios de adoración. Y nada, al parecer, es demasiado profano o indignante para ser fusionado con “adoración”.

El Los Angeles Times informó recientemente sobre una iglesia luterana en el sur de California que distribuye volantes de publicidad de los servicios de la iglesia como “La Hora Divertida del País de Dios.” Los folletos atrevidamente prometen: “baile en línea después del culto.” Según el artículo de la revista, “el pastor baila, también, ataviado con Wrangler y botas Levis.” El pastor acredita la campaña con la revitalización de su iglesia. El artículo describe una mañana del domingo en la iglesia:

Los miembros escuchar sermones cuyos temas incluyen el pastor de la camioneta Ford’70, y sexo cristiano (clasificación R de “relevancia, respeto, y relación”, dice [el pastor], “y más divertido de lo que suena”). Después del servicio, bailan al son de una banda llamada-y ¿qué más?-Los Angeles Honkytonk.

La asistencia ha ido en aumento… [1]

Se podría pensar que esa escena no es más que una aberración de una iglesia oscura o poco convencional. Lamentablemente, ese no es el caso. La teoría actual del Igle-crecimiento ha abierto la puerta de par en par para esas payasadas. A veces parece como si PT Barnum [presentador y empresario circense de finales de 1800] es el principal modelo para muchos profesionales de Igle-crecimiento en estos días. De hecho, el siguiente anuncio para un servicio dominical vespertino apareció en el boletín de una de los más grandes y mejor conocidas iglesias en el corazón de Estados Unidos del “cinturón bíblico”:

Circo

¡Vea a Barnum y Bailey lo mejor de la magia del circo llega a La Comunidad de la Emoción! Payasos! Acróbatas! Animales! Palomitas de maíz! Qué gran noche!

Esta misma iglesia una vez hizo que su personal pastoral tuvieran un combate de lucha libre durante un servicio dominical, incluso fueron más lejos como hasta para tener a un luchador profesional entrenando a los pastores para lanzarse el uno al otro [2] por todo el ring, tirarse del cabello, y patear las espinillas sin dañarse. Una vez más, estos incidentes no son realmente extraordinarios. Decenas de iglesias están siguiendo métodos similares, empleando todos los medios disponibles para darle vida a sus servicios.

Evidentemente, la adoración del Domingo está experimentando una revolución que no tiene paralelo en toda la historia de la Iglesia.

La Adoración Verdadera

Hace unos años, al predicar a través del evangelio de Juan, fui sorprendido por la profundidad del significado en Juan 4:23: “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.”. Vi tan claramente como nunca antes las había visto, las implicaciones de esa frase, “adorarán… En espíritu y en verdad”. La frase sugiere, en primer lugar, que la verdadera adoración consiste en el intelecto tanto como en las emociones. Se pone de relieve la verdad de que la adoración centrarse en Dios y no en el adorador. El contexto también revela que Jesús estaba diciendo que la verdadera adoración es más que una cuestión de sustancia que de forma. Y él estaba enseñando que la adoración abarca lo que hacemos en la vida, no sólo lo que hacemos en el lugar de adoración.

Interrumpí la serie de Juan 4 en ese momento e hice un extenso estudio sobre la adoración de la actualidad. Moody Press amablemente me pidió que recopilara los mensajes en un libro, que se publicó como The Ultimate Priority [La Prioridad Suprema].[3] Ese estudio de la adoración me afectó profundamente como cualquier serie de sermones que he preparado. Cambió para siempre mi perspectiva sobre lo que significa adoración.

Esta serie también marcó el comienzo de una nueva era para nuestra iglesia. Nuestra adoración corporativa tomó toda una nueva profundidad y significado. La gente empezó a ser consciente de que cada aspecto del servicio de la iglesia –la música, la oración, la predicación, e incluso las ofrendas-son una adoración prestada a Dios. Comenzaron a observar las superficialidades como una afrenta a un Dios santo. Vieron la adoración como una actividad participativa y no un deporte para espectadores. Muchos se dieron cuenta por primera vez que la adoración es la prioridad suprema de la iglesia y no las relaciones públicas, no la recreación y las actividades sociales, y no fomentar las cifras de asistencia, sino adorar a Dios.

Además, cuando nuestra congregación comenzó a pensar más seriamente que nunca acerca de la adoración, fuimos continuamente llevados al único y suficiente manual de adoración –La Escritura. Si Dios desea la adoración en espíritu y en verdad, entonces sin duda todos los verdaderos adoradores deben modelar su adoración de acuerdo con la verdad que El ha revelado. Si la adoración es algo que se ha de ofrecer a Dios-y no sólo un espectáculo montado para el beneficio de la congregación, entonces todos los aspectos de la misma deben ser agradables a Dios y han de estar en armonía con Su Palabra. Por lo tanto, el efecto de nuestro renovado énfasis en la adoración es que intensifica nuestro compromiso a la centralidad de la Escritura.

Sola Scriptura

Algunos años después de esa serie sobre la adoración, prediqué a través del Salmo 19. Era como si viera por primera vez el poder de lo que el salmista estaba diciendo acerca de la absoluta suficiencia de la Escritura:

7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.

8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.

9 El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.

10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;
Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.

(vv. 7-10).

El punto de ese pasaje es, simplemente, que la Escritura es totalmente suficiente para satisfacer todas las necesidades del alma humana. Se sugiere que toda la verdad espiritual esencial está contenida en la Palabra de Dios. Piense en esto: La verdad de la Escritura puede restaurar el alma dañada por el pecado, envestir de sabiduría espiritual, consolar al corazón abatido, y traer iluminación espiritual. En otras palabras, la Biblia, resume todo lo que necesitamos saber acerca de la verdad y la justicia. O, como escribió el apóstol Pablo, la Escritura es capaz de prepararnos para toda buena obra (2 Tim. 3:17).

Esta serie sobre el Salmo 19 marcó otro momento decisivo en la vida de nuestra iglesia. Nos trajo cara a cara con el principio de los reformadores de Sola Scriptura –La Sola Escritura. En una época en la que muchos evangélicos parecen que se está convirtiendo en masa a la experiencia del mundo en las áreas de la psicología, la economía, la política, las relaciones públicas y de entretenimiento, fuimos llevados de nuevo a la Escritura como la única fuente a la que podemos recurrir para la infalible verdad espiritual. Esto tuvo un impacto en todos los aspectos de la vida de nuestra iglesia, incluyendo nuestra adoración.

La Suficiencia de la Escritura como un Principio para Regular la Adoración

¿Cómo se aplica la suficiencia de la Escritura a la adoración? Los reformadores respondieron que mediante la aplicación de la Sola Scriptura a la adoración en un principio llamado el principio regulativo. Juan Calvino fue uno de los primeros en articularlo brevemente:

Tal vez no adoptamos ningún dispositivo [en nuestra adoración], que parezca adaptarse a nosotros mismos, pero observe a los requerimientos del aquel que es el único que tiene derecho a prescribir. Por lo tanto, si El nos ha de aprobar nuestra adoración, esta norma, la cual se aplica en todo el mundo con el máximo rigor, debe ser cuidadosamente observada…. Dios desaprueba todos los modos de adoración que no hayan sido expresamente autorizadas por su palabra. [4]

Calvino apoyó ese principio con una serie de textos bíblicos, incluidos 1 Samuel 15:22: “Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.” Y Mateo 15:9: “Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”

Un contemporáneo inglés de Calvino, John Hooper, declaró el mismo principio de esta manera: “Nada debe ser utilizado en la Iglesia que no sea expresado en la Palabra de Dios para apoyarlo, o de lo contrario es algo indiferente en sí mismo, que no trae beneficios cuando es hecho o utilizado, pero no causa daño cuando no se hace o se omite.” [5]

Y el historiador de la iglesia escocés del siglo XIX William Cunningham definió el principio regulativo en estos términos: “Es ilegal y injustificable introducir en el gobierno y adoración de la iglesia todo lo que no tiene la sanción positiva de las Escrituras.” [6]

Los reformadores y los puritanos aplicaron el principio regulativo formal contra los rituales, los ornamentos sacerdotales, la jerarquía eclesiástica, y otros restos medievales de la adoración católica romana. El principio regulativo se cita a menudo, por ejemplo, por los reformadores ingleses que se oponen a los elementos del anglicanismo de la alta iglesia que habían sido tomados de la tradición católica. Fue el compromiso de los Puritanos con el principio regulativo que provocó que cientos de pastores fuesen expulsados por decreto de los púlpitos de la Iglesia de Inglaterra en 1662. [7]

Además, la simplicidad en las formas de culto presbiterianos, bautistas, congregacionales, y otras tradiciones evangélicas es el resultado de aplicar el principio regulativo.

Los evangélicos hoy harían bien en recuperar la confianza de sus antepasados espirituales’ en la Sola Scriptura en lo que se refiere a la adoración y al liderazgo de la iglesia. Una serie de tendencias nocivas que se están acelerando estos días ponen de manifiesto una disminución de la confianza evangélica en la suficiencia de la Escritura. Por un lado, hay, como hemos señalado, casi una atmósfera circense en algunas iglesias, donde los métodos pragmáticos que trivializar lo que es santo se están empleando para aumentar la asistencia. Por otro lado, un número creciente de ex evangélicos están abandonando las formas sencillas de adoración en favor del formalismo de la alta iglesia. Algunos incluso están dejando el evangelicalismo enteramente adaptándose a la ortodoxia oriental y al catolicismo romano.

Mientras tanto, algunas iglesias simplemente han abandonado prácticamente toda objetividad, optando por un estilo de adoración que es turbulento, emocional, y que carece de todo sentido racional. Quizás el movimiento más hablado que actualmente circula por la cristiandad es un fenómeno conocido como la “Bendición de Toronto”, donde todas congregaciones se ríen incontrolablemente sin ninguna razón, ladran como perros, rugen como leones, cacaraquean como gallinas, o saltan, corren, y se convulsionan. Ellos ven esto como evidencia de que el poder de Dios se ha impartido en ellos.

Ninguna de estas tendencias avanza por sólidos motivos bíblicos. En cambio, sus defensores citan argumentos pragmáticos, o buscan el apoyo en sus textos de prueba malinterpretados, la historia revisionista, o la tradición. Esta es precisamente la mentalidad contra la cual lucharon los reformadores.

Una nueva comprensión de la sola Scriptura, la suficiencia de la Escritura-nos deben impulsar a la reforma de nuestras iglesias, para regular nuestra adoración bíblica de acuerdo a las directrices, y desear con pasión ser aquellos que adoran a Dios en espíritu y en verdad.

Aplicando la Sola Scriptura a la Adoración

Inmediatamente surgen preguntas prácticas sobre cómo la Sola Scriptura se debe utilizar para regular la adoración. Alguno recordará que nada menos que Charles Spurgeon utilizó el principio regulativo para descartar el uso de instrumentos musicales en cualquier culto. Spurgeon se negó a permitir un órgano en el Tabernáculo Metropolitano, porque a su juicio no había un mandato bíblico para la música instrumental en el culto cristiano. De hecho, existen aún hoy en día cristianos que se oponen a la música instrumental por los mismos motivos.

En la iglesia en la cual soy pastor, sin embargo, hay instrumentos de todo tipo, desde la trompeta y el arpa hasta címbalos sonoros (cf. Sal. 150).

Obviamente, no todos los que afirman la solidez del principio regulativo necesariamente están de acuerdo en todos los detalles acerca de cómo debe aplicarse. Algunos señalan que tales diferencias en materia de práctica y sugieren que todo el principio regulativo es por lo tanto insostenible. William Cunningham señaló que las críticas del principio a menudo tratan de poner en evidencia al recurrir a la táctica de reductio ad absurdum [reducción al absurdo]:

Aquellos que no les gusta este principio, cualquiera que sea la causa, por lo general tratan de apresurarse con nosotros en dificultades mediante la colocación de una construcción muy estrictas al respecto, y lo que le da una apariencia de lo absurdo [. Pero] el principio debe ser interpretado y explicado en el ejercicio del sentido común… Las dificultades y las diferencias de opinión pueden surgir acerca de los detalles, incluso cuando su buen juicio y sentido común son traídos para apoyar la interpretación y la aplicación del principio, pero esto no da motivo para negar o dudar de la veracidad o validez del principio.[8].

Cunningham reconoció que el principio regulativo es a menudo el argumento utilizado en contra de lo que puede considerarse como relativamente poco importante, como “los ritos y ceremonias, los ornamentos y órganos, cruces, reclinatorios, los arcos,” y otras trampas de la adoración formal. Por eso, Cunningham dijo: “algunos hombres parecen pensar que toma parte intrínseca de la pequeñez de las cosas.”[9] Muchos, por lo tanto, concluyen que aquellos que abogan por el principio regulativo lo hacen porque realmente disfrutan pelear sobre asuntos pequeños.

Ciertamente, nadie debería tener placer en las disputas sobre puntos de menor importancia. Es sin duda cierto que el principio regulativo de vez en cuando ha sido malinterpretado de esa manera. Una obsesión con la aplicación de cualquier principio hasta el más mínimo detalle puede convertirse fácilmente en una destructiva forma de legalismo.[10]

Pero el principio de la sola Scriptura en lo que se refiere a la adoración, sin embargo, merece la pena defender ferozmente. El principio en sí no es en absoluto trivial. Después de todo, el incumplimiento de la prescripción para la adoración bíblica es precisamente lo que hizo descender a la iglesia en la oscuridad e idolatría de la edad media.

No tengo ningún interés en provocar un debate sobre los instrumentos musicales, trajes pastorales, decoraciones del santuario, u otros asuntos. Si hay quien quiere utilizar el principio regulativo como un trampolín para tales debates, por favor manténgame afuera. Las cuestiones que despiertan mi preocupación por la adoración contemporánea son mucho más grandes que eso. Van a la esencia misma de lo que significa adorar en espíritu y en verdad.

Mi preocupación es la siguiente: el abandono de la iglesia contemporánea de la sola Scriptura como principio normativo ha dado entrada a la iglesia algunos de los más flagrantes abusos imaginables, incluyendo los servicios de la iglesia honkytonk, la atmósfera de atracción de carnaval, las exhibiciones de lucha libre. Incluso la más amplia y más liberal de la aplicación del principio regulativo tendría un efecto correctivo sobre esos abusos.

Considere por un momento qué ocurriría si a la adoración corporativa si la iglesia contemporánea tomara en serio la sola Scripturao. Cuatro orientaciones para la adoración bíblica, vienen a la mente inmediatamente. Estas han caído en un estado de abandono trágico. La recuperación de ellas, sin duda, lograrían una Reforma en la adoración de la iglesia moderna:

Predicar la Palabra. En la adoración corporativa, la predicación de la Palabra debe tomar el primer lugar. Todas las instrucciones del Nuevo Testamento a los pastores se centran en estas palabras de Pablo a Timoteo: “que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina” (2 Tim. 4:2) . En otras partes, Pablo repite en forma concisa sus consejos al joven pastor, “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza” (1 Tim. 4:13). Es evidente que el ministerio de la Palabra estaba en el centro de las responsabilidades pastorales de Timoteo.

En la iglesia del Nuevo Testamento, las actividades de la comunidad creyente estaban totalmente dedicadas a “la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones” (Hechos 2:42). La predicación de la Palabra es la pieza central de cada servicio de adoración. Pablo predicó una vez a una congregación hasta pasada la medianoche (Hechos 20:7-8). El ministerio de la Palabra es una parte crucial de la vida de la iglesia que antes de que algún hombre pudiera calificar para servir como un anciano, tiene que demostrar el mismo ser apto en la enseñanza de la Palabra (cf. 1 Tim 3:2; Tim. 2:24; Tit. 1:9).

El apóstol Pablo caracteriza su propio llamado de esta manera: “que es la iglesia; de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios” (Col. 1:25, énfasis añadido). Puede estar seguro de que la predicación es la característica predominante en cada servicio de adoración en el que él tomó parte.

Muchas personas ven la predicación y la adoración como dos aspectos distintos del servicio de la iglesia, como si la predicación no tuviera nada que ver con la adoración y viceversa. Pero eso es un concepto erróneo. El ministerio de la Palabra es la plataforma sobre la cual toda adoración genuina es edificada. En Between The Worlds [Entre Dos Mundos], John Stott lo dice así:

La Palabra y la adoración pertenecen indisolublemente el uno al otro. Toda adoración es una inteligente y amorosa respuesta a la revelación de Dios, porque es la adoración de su nombre. Por tanto, la adoración aceptable, es imposible sin la predicación. Predicar es dar a conocer el nombre del Señor, y la adoración es alabar el Nombre del Señor, dado a conocer. Lejos de ser una extraña intrusión en el culto, la lectura y la predicación de la palabra son realmente indispensables para ello. Los dos no pueden separarse.[11]

La predicación es un elemento insustituible de toda adoración corporativa. De hecho, el servicio de toda la iglesia debería girar en torno al ministerio de la Palabra. Todo lo demás es preparatorio, o una respuesta al mensaje de la Escritura.

Cuando el teatro, la música, la comedia, u otras actividades se les permite usurpar la predicación de la Palabra, la verdadera adoración inevitablemente sufre. Y cuando la predicación es sometida a la espectacularidad y circunstancia, eso también obstaculiza la verdadera adoración. Un servicio de “adoración” sin el ministerio de la Palabra es de dudoso valor. Por otra parte, una “iglesia” donde la Palabra de Dios no es regular y fielmente predicada no es una iglesia verdadera.

Edificar al Rebaño. La Escritura nos dice que el propósito de los dones espirituales es para la edificación de toda la iglesia (Efesios 4:12; cf. 1 Cor. 14:12). Por lo tanto, todos los ministerios en el contexto de la iglesia deben ser de alguna manera edificantes-la edificación del rebaño, y no sólo conmover las emociones.

Por encima de todo, el ministerio debe apuntar al estimular la verdadera adoración. Para lograr esto debe ser edificante. Esto está implícito en la expresión “adorar… En espíritu y en verdad”. Como se señaló anteriormente, la adoración debe emplear el intelecto, así como las emociones. Por todos los medios la adoración debe ser apasionada, sincero, y en movimiento. Pero el punto es no agitar las emociones y apagar la mente a la vez. La verdadera adoración fusiona el corazón y la mente en una respuesta de adoración pura, basada en la verdad revelada en la Palabra.

La música a veces puede hacernos desviar hacia la gran belleza de su sonido, pero tales sentimientos no son adoración. La música por sí misma, aparte de la verdad contenida en la letra, ni siquiera es un verdadero trampolín para la adoración legítima. Del mismo modo, un conmovedor relato puede tocarnos o conmovernos, pero a menos que el mensaje que transmite esté en el contexto de la verdad bíblica, toda emoción que pueda provocar no sirve de nada para impulsar una verdadera adoración. Despertar las pasiones no es necesariamente prueba de que la adoración verdadera esté teniendo lugar.

La verdadera adoración es una respuesta a la verdad divina. Es apasionada, ya que surge de nuestro amor por Dios. Pero para ser verdadera adoración también debe surgir como consecuencia de una correcta comprensión de su ley, su justicia, su misericordia, y su ser. La adoración real reconoce a Dios tal y como El se ha revelado en Su Palabra. Sabemos por la Escritura, por ejemplo, que Él es la única fuente perfectamente santa, omnipotente, omnisciente, omnipresente del que fluye toda bondad, misericordia, verdad, sabiduría, poder, y salvación. Adorar significa atribuirle la gloria a Él debido a esas verdades. Esto significa adorar a Dios por lo que Él es, por lo que ha hecho, y por lo que Él ha prometido. Por lo tanto, debe ser una respuesta a la verdad que Él ha revelado sobre sí mismo. Tal adoración no puede salir de un vacío. Es impulsada y vitalizada por la verdad objetiva de la Palabra.

Ni la simple ceremonia mecánica ni el simple entretenimiento son capaces de provocar este tipo de adoración-no importa que tan conmovedoras puedan ser esas cosas. Esas cosas no pueden edificar. En el mejor de ellos pueden despertar las emociones. Pero eso no adoración verdadera.

Honrar al Señor. Hebreos 12:28 dice, “Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia”. Este versículo habla de la actitud en la que debemos adorar. La palabra griega para “sirvamos” es latreuo, que significa literalmente “adoración”. La cuestión es que la adoración se debe hacer en reverencia, de una manera que honre a Dios. De hecho, la versión LBLA traduce de esta manera: “Por lo cual, puesto que recibimos un reino que es inconmovible, demostremos gratitud, mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia” (énfasis añadido) y el siguiente versículo añade: "Porque nuestro Dios es fuego consumidor” ( c. 29).

Ciertamente no hay lugar en la adoración corporativa de la iglesia para una clase de ambiente frívolo, superficial y vertiginoso que a menudo prevalece en las iglesias modernas que tratan de ser “relevantes”. Cambiar el servicio de adoración en un circo está lejos del espíritu de la adoración bíblica en “temor y reverencia”, como es posible lograr.

“Temor y reverencia” se refiere a un sentido solemne de honor tal y como percibimos la majestad de Dios. Exige un sentido de la santidad de Dios y un sentido de nuestro propio pecado. Todo en la adoración corporativa de la iglesia debe tener como objetivo el promover este tipo de atmósfera.

¿Por qué una iglesia sustituiría la predicación y la adoración con entretenimiento y comedia en los servicios del Día del Señor? Muchos de los que lo han hecho dicen que lo hacen con el objetivo de llegar a los no cristianos. Quieren crear un entorno “amigable al usuario” que será más atractivo para los incrédulos. Su declaración de propósito es “relevancia” en lugar de “reverencia”. Y sus servicios están diseñados para llegar a los incrédulos con el evangelio, no para que los creyentes se reúnan para la adoración y la edificación.

Muchas de estas iglesias dan poco o ningún énfasis en las ordenanzas del Nuevo Testamento. La Cena del Señor, si se observa del todo, es relegada a un servicio menor ó servicio a mitad de semana. El bautismo es prácticamente considerado opcional y los bautismos normalmente se realizan en un lugar diferente al de los servicios dominicales.

¿Qué hay de malo en eso? ¿Hay algún problema con el uso de los servicios del Día del Señor como reuniones de evangelización? ¿Existe una razón bíblica para que el domingo sea el día en que los creyentes se reúnan para adorar?

Tanto bíblicamente e históricamente hay una serie de razones para apartar el primer día de la semana para la adoración y comunión entre los creyentes. Lamentablemente, un examen en profundidad de todos estos argumentos estaría bastante fuera del ámbito de este breve capítulo. Pero una simple aplicación del principio regulativo permitirá suficiente orientación.

Aprendemos de las Escrituras, por ejemplo, que el primer día de la semana era el día en que la iglesia apostólica se reunió para celebrar la mesa del Señor: “Y el primer día de la semana, cuando estábamos reunidos para partir el pan, Pablo les hablaba…” (Hechos 20:7). Pablo instruyó a los corintios a dar sus ofrendara sistemáticamente, en el primer día de la semana, lo cual implica claramente que ese era el día en que se reunían para la adoración. La historia revela que la iglesia primitiva se refiere el primer día de la semana como el Día del Señor, una expresión que se encuentra en Apocalipsis 1:10.

Además, la Escritura indica que las reuniones regulares de la iglesia primitiva no eran para fines de evangelización, sino principalmente para el estímulo mutuo y adoración entre la comunidad de creyentes. Es por eso que el escritor de Hebreos hizo esta declaración: “y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros , y mucho más al ver que el día se acerca.” (Hebreos 10: 24-25, énfasis añadido).

Ciertamente, hubo momentos en que los incrédulos podían entrar en una asamblea de creyentes (cf. 1 Cor. 14:23). Las reuniones e las iglesias del primer siglo fueron básicamente reuniones públicas, al igual que la mayoría los son hoy en día. Pero el servicio en sí estaba diseñado para la adoración y comunión entre los creyentes. La evangelización tuvo lugar en el contexto de la vida cotidiana, como creyentes salían con el evangelio. Ellos se reunían para adorar y comunión para dispersarse para evangelización. Cuando una iglesia hace que todas sus reuniones sean evangelísticas, los creyentes pierden oportunidades de crecer, ser edificados, y adorar.

Más al punto, no hay mandato en la Escritura de adaptar los servicios religiosos semanales a las preferencias de los incrédulos. De hecho, la práctica parece ser contraria al espíritu de todo lo que la Escritura dice acerca de la asamblea de creyentes.

Cuando la iglesia se reúne en el Día del Señor no es el momento para entretener a los perdidos, divertir a los hermanos, o de otra manera responder a las “necesidades” de los asistentes. Allí es cuando hay que inclinarse ante nuestro Dios como congregación y honrarle con nuestra adoración.

No poner la confianza en la carne. En Filipenses 3:3 el apóstol Pablo caracteriza la adoración cristiana de este modo: “Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne” (el subrayado es añadido).

Pablo continua declarando sobre cómo llegó a ver que su propio legalismo pre-cristiana farisaico fue inútil. El describe cómo estuvo una vez obsesionado con las cuestiones externas y carnales, tales como la circuncisión, el linaje, y la obediencia legalista-en lugar de la cuestión más importante del estado de su corazón. La conversión de Pablo camino a Damasco cambió todo. Sus ojos se abrieron a la gloriosa verdad de la justificación por la fe. Se dio cuenta de que la única forma en que podía estar delante de Dios y ser aceptado era estar vestido con la justicia de Cristo (v. 9). Se dio cuenta que limitarse a cumplir con los ritos religiosos, como la circuncisión y las ceremonias -no era de valor espiritual alguno. De hecho, Pablo etiqueta esas cosas como basura, o más literalmente, como “estiércol” (v. 8).

Hasta el día de hoy, sin embargo, cuando el promedio de las personas habla de “adoración”, por lo general son las cosas externas a la vista –la liturgia, la ceremonia, la música, arrodillarse, y otros temas. Recientemente he leído el testimonio de un hombre que abandonó el cristianismo evangélico y se unió a la religión católica. Una de las principales razones que dio para abandonar el evangelicalismo fue que encontró a la liturgia católica romana “más adorable”. Al explicarlo, se puso de manifiesto que lo que realmente quería decir es que Roma ofrece más de los accesorios oficiales del ritual formal –las velas prendidas, las estatuas, arrodillarse, rezar, persignarse y así sucesivamente. Esas cosas él las igualaba con la adoración.

Pero esas cosas no tienen nada que ver con la verdadera adoración en espíritu y en verdad. De hecho, como invenciones humanas, –no instrucción bíblicas – son precisamente la clase de artificios carnales que Pablo llamó “estiércol”.

La experiencia y la historia muestran que la tendencia humana a añadir carnalidad a las instrucciones de adoración a Dios es increíblemente fuerte. Israel lo hizo en el Antiguo Testamento, culminando en la religión de los fariseos. Las religiones paganas consisten en nada más que ritual carnal. El hecho de que estas ceremonias suelen ser bellas y en movimiento no es adoración verdadera. La Escritura es clara que Dios condena a todas las adiciones humanas a lo que Él ha mandado expresamente: “Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres” (Mat. 15:9).

Nosotros, los que amamos la Palabra de Dios y creemos en el principio de la sola Scriptura debemos ser diligentes en mantenernos guardia contra esta tendencia.

La Adoración es La Prioridad Suprema

A Marta, molesta con la distracción de las tareas de ser anfitriona, nuestro Señor dijo, “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.” (Lucas 10: 41-42).

La cuestión era clara. María, que se sentó a sus pies en adoración, había “escogido la buena parte, la cual no le será quitada” (v. 42). La adoración de María tenía significado eterno, mientras que todas las actividades que ocupaban a Martha no significaban nada en absoluto más allá de esa tarde.

Nuestro Señor estaba enseñando que la adoración es una actividad esencial que debe tener prioridad sobre cualquier otra actividad de la vida. Y si eso es cierto en nuestras vidas en particular, ¿cuánto más peso debemos darlo en el contexto de la asamblea de los creyentes?

El mundo está lleno de religión falsa y superficial. Nosotros, los que amamos a Cristo y creemos que Su palabra es verdad no debemos atrevernos a amoldar nuestra adoración a los estilos y las preferencias de un mundo incrédulo. Por el contrario, debemos hacer nuestra tarea de ser adoradores en espíritu y en verdad. Tenemos que ser personas que adoren en el Espíritu de Dios y la gloria en Cristo Jesús y no poner la confianza en la carne. Y para hacer eso, debemos permitir que la Escritura solamente –la sola Scriptura – regule nuestra adoración.


1. Judy Raphael, "God and Country," Los Angeles Times Magazine (6 Nov. 1994), 14.

2. R. Gustav Niebuhr, "Mighty Fortresses: Megachurches Strive To Be All Things to All Parishioners," The Wall Street Journal (13 May 1991), A:6.

3. (Chicago: Moody Press, 1983).

4. John Calvin, The Necessity of Reforming the Church (Dallas: Protestant Heritage Press, 1995 reprint), 17-18.

5. John Hooper, "The Regulative Principle and Things Indifferent," in Iain H. Murray, The Reformation of the Church (Edinburgh: Banner of Truth, 1965), 55.

6. William Cunningham, The Reformers and the Theology of the Reformation (Edinburgh: Banner of Truth, 1989 reprint), 27.

7. La Ley de Uniformidad (1661) se le dio asentimiento real por Carlos II poco después de la restauración de la monarquía Inglesa. Se requería de cada ministro en la iglesia de Inglaterra que declarara el apoyo sincero de todo lo prescrito en la nueva edición del Libro de Oración Común. Muchos ministros que eran disidentes se opusieron a la utilización de ornamentos y otras instrucciones extrabíblicas sobre cómo se debían llevar cabo los servicios de adoración. Estos hombres fueron sumariamente expulsados de sus púlpitos y sus medios de subsistencia a causa de su posición al principio de la sola Scriptura.

8. Cunningham, 32.

9. Ibíd., 35.

10. Al mismo tiempo, es útil recordar que algunas de las controversias que leemos en la historia de la Iglesia no eran tan triviales como parecen ser a primera vista. Hubo un acalorado debate entre los principios de los protestantes, por ejemplo, acerca de la postura adecuada para recibir la comunión. Algunos consideraban que los elementos debían tomarse en una posición de rodillas, pero los seguidores de Calvino insistieron en que la comunión debía administrarse a personas que estuviesen sentados. El verdadero debate tiene que ver con una cuestión mucho más importante que la postura. El catolicismo romano enseñaba que los elementos eran el cuerpo y la sangre de Cristo y, por consiguiente, digno de adoración. Durante la misa católica, cuando los elementos eran elevados, se esperaba que la gente se arrodillase en adoración. Los calvinistas correctamente vieron esto como una forma de idolatría, y con el fin de hacer clara su posición, enseñaron que los elementos eran sólo algo simbólico, -que no debían ser adorados – y que, por lo tanto, debían ser servidos a las personas que estaban sentadas. El contexto de este debate es a menudo olvidado por los evangélicos contemporáneos, que a veces erróneamente caracterizan a los reformadores como disputadores sobre trivialidades.

11. John R. W. Stott, Between Two Worlds (Grand Rapids: Eerdmans, 1982), 82..

martes, 4 de agosto de 2009

Sanidad Interior - El llamado de Dios - Introducción

EL LLAMADO DE DIOS

    A) INTRODUCCION:

Dios tiene un plan para cada una de nuestras vidas. Para cada cristiano en particular, que ha nacido de nuevo a través de la fe en nuestro Señor Jesucristo. Su llamado no sólo envuelve un propósito maravilloso para nosotros a través de toda la eternidad, sino que tambien tenemos una expresión de ese llamamiento sobre la tierra al presente.

San Pablo describe así la maravillosa experiencia personal del llamado: “Quien nos salvó y LLAMO con llamamiento santo…según el propósito suyo y la gracia…” (2 Tim. 1:9).

Y tambien nos expresa que Dios nos ha llamado DESDE ANTES DE LA FUNDACION DEL MUNDO. “Según nos escogió en él ANTES DE LA FUNDACION DEL MUNDO, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en AMOR habiéndonos PREDESTINADO PARA SER ADOPTADOS HIJOS SUYOS por medio de Jesucristo, según el puero afecto de su voluntad”. (Ef. 1:4,5).

Así cada cristiano recibe un llamado particular. Cada uno de nosotros somos PERSONA VALIOSAS PARA DIOS y desde esa perspectiva Dios tiene un llamado UNICO Y ESPECIAL PARA TU VIDA. Si queremos conocer verdaderamente nuestro llamado Dios trata con nosotros en todas las áreas necesarias. Espíritu, alma y cuerpo. A lo largo de la vida vivimos experiencias que afectan estas tres área vitales de nuestra personalidad. Será necesario sanar las heridas emocionales y espirituales (“sanidad interior”). Otras veces habrá que ser liberados de diferentes opresiones de maldad (“sanidad y liberación”). Será un proceso. Por eso comenzamos con el llamado de Dios y avanzaremos gradualmente hasta que Cristo sea formado en cada área de tu vida. Recuerda entonces:

HAY UNA MISION – CON UN PROPOSITO ESPECIFICO – QUE SOLAMENTE ESTA DISEÑADA PARA QUE TU LA HAGAS. Antes que el planeta tierra existiera Dios ya había diseñado tu personalidad para el cumplimiento de ese propósito (Sal. 138:8)… La pregunta es: ¿Estoy dispuesto a que Dios me revele ese gran propósito para mi vida?

Hay muchos ejemplos de llamados personales en la Biblia, hoy nos veremos reflejados en el relato bíblico del llamado de Dios a Moisés.

EL LLAMADO DE DIOS Y NUESTRAS EXCUSAS.

Lectura bíblica: Exodo 3:11-13 y 4:1-13.

A) CUANDO DIOS LLAMA, EL VIENE E IRRUMPE EN NUESTRAS VIDAS.

El mandato que el Señor le dio a Moisés no fue una tarea pequeña. Egipto era el imperio dominante en todo aquiel territorio. Era una nación pagana, y faraón, su lider satánico, tenía la autoridad catalogada como “divina”.

Cada nación en el mundo conocido entonces vivía atemorizada de faraón, el emperador de Egipto.

Cuando Dios le dijo a Moisés que descendiera a Egipto y le dijera a faraón que dejara ir a Su pueblo de tres millones de personas que vivían bajo su esclavitud, la respuesta inmediata de Moisés – a causa de su propia humanidad e incapacidad – fue una de muchas excusas. Sin embargo no deja de ser similar a las diferentes maneras que nosotros mismos le respondemos a Dios cuando El nos llama.

3:11 “¿Quién soy yo?”… el tenía el mismo problema que nosotros tenemos hasta que no nos rendimos a los pies de Jesús. No sabía quién era. Y por lo tanto tenia una falsa autoimagen de si mismo… al diablo le encanta engañarnos hablándonos en nuestra mente cosas falsa, como por ejemplo: “nunca llegaras a nada”…”eres un inútil nada te sale bien”… “no,no, tu no sírves para esto”…”además ¿quién eres tú?, etc…

Sin embargo debes saber algo. SI HOY HAS LLEGADO HASTA aquí…ES PORQUE LA ZARZA ESTA ARDIENDO PARA TI. EL FUEGO DEL ESPIRITU SANTO TE CAPACITARA PARA AGARRARTE AL LLAMADO DE DIOS. Hoy tienes que despojarte de las mentiras que te han hecho sentir fracasado tantos años y empezar a creer y declarar lo que Dios ha hecho en tu vida. ¿Qué quién eres?… ¡UN PODEROSO HIJO DE DIOS!

3:13 “Quién eres Tú?”…El quedó tan shokeado por la presencia de Dios, que se olvidó de toda la historia religiosa de su pueblo en la cual su propia madre lo había criado. Cuando el encuentro con Dios es verdadero, niguna religión te sirve de nada. Alli sale a luz nuestro pecado y la santidad de Dios. Allí reconocemos que no sabemos nada de Dios. Ese día Dios se reveló a Moisés y su vida fue transformada. En minutos él tuvo las dos respuestas que había buscado por ochenta años!!! Quién era él. Y lo mas importante QUIEN ES DIOS. Si hoy te mueves de corazón a buscar a Dios… esa será tu experiencia. ¡¡SERAS TRANSFORMADO!!

4:11 “Ellos no me creerán.”… la incredulidad es como un monstruo que nos aterroriza y nos hace miedosos y faltos de confianza en nosotros mismos. Cuantas veces no hemos hablado a otros de Jesús. Porque escuchamos esa voz que nos decía: “no hables…quién te va a creer…para que hacer el ridículo… y así le ponemos excusas a Dios… nunca estamos dispuestos a pagar el precio… por miedo. ¿No te gustaria que eso termine? ¿Renunciaras hoy a ese espíritu de incredulidad y le creeras a Dios? ¡¡Mira que promesa de Dios para tu vida!!: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” ( 2 Tim. 1:7). ¡ERES MAS QUE VENCEDOR EN JESUCRISTO!

4:10 “No soy elocuente.”… otra de las mentiras que nos hablamos anosotros mismo. Pero también puede ser la excusa perfecta para evadirnos del llamado de Dios. “Señor tu sabes que no tengo estudios que apenas se leer y escribir… o ni siquiera eso!!!” “No, no… me da terror hablar en público… huy!! y la gente me esta mirando…” Excusas, excusas, y excusas. El profeta Isaías aprendió a confiar en el Dios que amaba, el dijo: “Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado…” (Is. 50:7).

4:13 “Señor, envía a otro.”… creo que ésta es la peor excusa de todas.Ojalá que ninguno de nosotros perdamos la oportunidad en este día de decirle al Señor, ESTOY DISPUESTO!!!! Lo contrario es como despreciar la obra de Cristo a nuestro favor en la cruz. El lo dió todo… tú, ¿estás dispuesto a darle a el lo mejor de tu vida? Lo cierto es que si tu te niegas…Dios conseguirá otra persona…siempre es así. Pero yo no quisiera que eso me suceda a mi. ¿QUE SENTIDO TIENE LA VIDA SI NO HACEMOS SU VOLUNTAD? ¡Yo no quiero que nadie se lleve mi bendición! Lo que Dios preparó desde antes de la fundación del mundo para mí… y para tí!

Vía: EstudiosCristianos.net

jueves, 18 de junio de 2009

Un Principio Autóctono y el Principio del Peregrino en la Vida Cristiana. John Piper

No Os Adaptéis a Este Mundo

Romanos 12:1-2

Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.

Oh, cuántas preguntas surgen al leer este texto, preguntas que necesitan respuestas profundas y bíblicas. Por ejemplo, ¿cómo se relaciona el mandamiento a no adaptarnos a este mundo con la declaración de Pablo en 1ra a los Corintios 9:22: "a todos me he hecho todo, para que por todos los medios salve a algunos"? ¿Cómo es volverse de todo a todos diferente a no adaptarse al mundo? O, ¿cómo se relaciona el mandamiento a no adaptarnos al mundo, es decir, a ser contra-culturales, con las palabras de Pablo 1ra a los Corintios 10:32-33? "No seáis motivo de tropiezo ni a judíos, ni a griegos, ni a la iglesia de Dios; así como también yo procuro agradar a todos en todo, no buscando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos"¿Cómo encaja el mandamiento a no adaptarnos al mundo con una actitud que no ofende al mundo? No siempre se pueden lograr los dos efectos simultáneamente. ¿Cómo se relaciona el mandamiento a no adaptarnos al mundo con el propósito de agradar a todos con el objetivo de salvarles? Usted no siempre puede satisfacer a las personas si rehúsa adaptarse a algunos de sus pensamientos y maneras.

Así que muchas son las preguntas, y abordaremos algunas. Mi propósito hoy es proveerles de un modo de pensar acerca de estas preguntas. Darles algunas categorías que, espero en oración, serán parte de la renovación de sus mentes para que puedan probar y aceptar la voluntad de Dios.

No existen preguntas como esta porque Pablo haya resbalado y se haya confundido acerca de lo que signifique seguir a Cristo en un mundo caído. Pablo no estaba confundido. Estaba lidiando con dos impulsos cristianos, dos principios, en equilibrio. Cuando Cristo vino al mundo, y vino y murió y resucitó de entre los muertos, dio inicio al movimiento del reino redimido de Dios, liberó el poderoso evangelio sobre el mundo, y se esparcieron dos poderosos impulsos, o fuerzas, en todos los lugares donde el evangelio se esparció.

El Principio Autóctono y del Peregrino

Estos dos impulsos están siempre en tensión entre sí. En ocasiones empujan en direcciones opuestas, y el gran reto es encontrar el equilibrio bíblico. Andrew Walls; en su libro The Missionary Movement in Christian History, llama a estos dos impulsos el Principio Autóctonoy el Principio del Peregrino (Mary Knoll, N.Y.: Orbis Books, 2001, pp. 7-9). En otras palabras, el evangelio puede y debe volverse autóctono en cada cultura (¡caída!) en el mundo. Puede y debe encontrar un hogar en la cultura. Debe encajar. Ese es el principio autóctono. Pero al mismo tiempo, y tan poderoso como el primero, el evangelio produce una mentalidad de peregrino. Aleja a las personas de su propia cultura. Critica y corrige la cultura. Convierte a las personas en peregrinos y extranjeros y exiliados en su propia cultura. Cuando Pablo dice: "Y no os adaptéis a este mundo" y "a todos me he hecho todo", no está confundido; está invocando al equilibrio crítico de dos impulsos bíblicos.

En, Pero No De

Hay muchas formas de describir esta tensión. Decimos: Los cristianos están en el mundo pero no son del mundo. Jesús ora: "No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo" (Juan 17:15-16). Están en el mundo, ese es el principio autóctono. No no son del mundo, es el principio del peregrino.

Separación y Participación

O decimos que los cristianos deberían estar separadosdel mundo sin embargo participanen el mundo. 2da a los Corintios 6:17: "Por tanto, salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor; y no toquéis lo inmundo", ese es el principio del peregrino. Pero en otro lugar Pablo limita el significado de separación y dice: "En mi carta os escribí que no anduvierais en compañía de personas inmorales; no me refería a la gente inmoral de este mundo. . . porque entonces tendríais que salir del mundo. Sino que en efecto os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmoral. . ." (1ra a los Corintios 5:9). Ese es el principio autóctono. No salgan del mundo. Un impulso es la separación, y otro impulso es la participación. Los dos son cruciales.

La Adaptación y la Confrontación

O podemos hablar del impulso de adaptación y del impulso de confrontación. Por ejemplo, por un lado, Pablo dice en 1ra a los Tesalonicenses 4:11-12: "que tengáis por vuestra ambición el llevar una vida tranquila, y os ocupéis en vuestros propios asuntos y trabajéis con vuestras manos. . . a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada”. En otras palabras, adáptense, y no causen problemas; hagan lo que es adecuado y correcto vivan apropiadamente (euschemonos). Así ora Pablo en 1ra a Timoteo 2:2: "que podamos vivir una vida tranquila y sosegada con toda piedad y dignidad”. Tranquila, sosegada. Eso es Adaptación.

Pero, por otro lado, él tiene una palabra muy diferente para decirlo en Efesios 5:6-11, es decir: confrontación. "la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia. Por tanto, no seáis partícipes con ellos. . . . Y no participéis en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien, desenmascaradlas" ¡Desenmascárenlas! Esto no va gustar mucho. Es por eso que Pablo dice en 2da a Timoteo 3:12: "Y en verdad, todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús, serán perseguidos”. Es lo que ocurre cuando usted no se adapta al mundo.

· La adaptación y la confrontación;
· La participación y la separación;
· En el mundo, pero no del mundo
· No conformarnos a este mundo, pero volvernos de todo a todos para poder salvar a algunos;
· Ser autóctono, pero ser un peregrino.

Creo que comprender las raíces bíblicas de esta tensión nos ayudará a navegar a través de estas aguas, entre la adaptación excesiva y la confrontación excesiva (o el sobre-énfasis en el principio autóctono o del peregrino). Veo al menos cuatro raíces: Las perspectivas únicas cristianas de 1) La Creación, 2) Cristo, 3) La Conversión; y 4) El Reino. Tomemos una a la vez y veamos cómo son las raíces de la tensión del principio autóctono/peregrino en el cristianismo.

Primero, la Tensión Autóctona/Peregrino Está Enraizada en la Perspectiva Cristiana de la Creación.

Por ejemplo, cuando Pablo está lidiando con la manera en que un cristiano se adapta a una cultura donde la carne vendida en el mercado pudiera haber sido sacrificada a los ídolos, dice lo siguiente en 1ra a los Corintios 10:25-26: "Comed de todo lo que se vende en la carnicería sin preguntar nada por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y todo lo que en ella hay". En otras palabras, la creación pertenece a Dios y a sus hijos para su uso. Las cosas físicas como la carne y la bebida no pueden ser poseídas religiosamente o ser moralmente contaminadas por los no-cristianos. El señorío de Dios sobre toda la creación, incluyendo la carne ofrecida a los ídolos, apoya el impulso autóctono. Usted pertenece aquí. Todo es de Dios; coma lo que desee.

Pero esa no es la única verdad acerca de la creación (es decir: que Dios es dueño de toda). Hay otras verdades. Una es Romanos 8:20-22: "Porque la creación fue sometida a vanidad… la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora". En otras palabras, la creación está caída. Es de Dios. Es para nuestro uso. Pero le ha ido mal. Así que otra verdad acerca de la creación es que necesita redención, y que su apariencia presente es pasajera 1ra a los Corintios 7:31: "porque la apariencia de este mundo es pasajera”.

Cuando Pablo aplica este principio a la comida, cita a los que eran excesivamente autóctonos en Corinto quienes decían: "Los alimentos son para el estómago y el estómago para los alimentos" (1ra a los Corintios 6:13). Es cierto en mucho sentido. Pero no es toda la verdad. Así que añade: "... pero Dios destruirá a los dos”. En otras palabras, la comida y el estómago no son absolutos. La Creación está caída. Su apariencia presente es pasajera. Debe ser redimida. Por tanto, somos peregrinos.

Dios la hizo, estamos en casa (el principio autóctono). Está caída, y algún día Dios la redimirá (el principio del peregrino). Así que estamos en casa, y a la vez no estamos en casa. Siempre debemos utilizar al mundo como si perteneciera a nuestro Padre, pero también teniendo en cuenta los propósitos de Dios en la redención, no solo en la Creación.

Segundo, la Tensión Autóctona/Peregrino Está Enraizada en la Perspectiva Cristiana de Cristo.

Muy simple, Cristo se hizo un ser humano. Ese es el principio autóctono. Él fue uno de nosotros. ¡Oh cuán semejante fue! "Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros" (Juan 1:14). Él compartió nuestra misma naturaleza (Hebreos 2:14). Fue tentado de la misma forma en que nosotros lo somos (Hebreos 4:15).

Pero vino a lo suyo, y los suyos no lo recibieron (Juan 1:11). Nosotros le matamos. Sabíamos que lo haríamos y lo hicimos de todas formas. Y así desató el principio del peregrino. Estaba en casa, se hizo semejante a nosotros. Pero, ¡oh cuán diferente era! Y la diferencia le hizo ser asesinado. Así se ha esparcido el cristianismo encarnativamente, durante 2000 años. Los misioneros son humanos, aprenden el idioma, aprenden la cultura. Encajan. Autóctonos. Y entonces sufren, y algunas veces son asesinados. Siguen a su Señor. Son peregrinos. Autóctonos (Indígenas) y Peregrinos La encarnación y la crucifixión. Volverse de todo; no adaptarse.

Tercero, la Tensión Autóctona/Peregrino Está Enraizada en la Perspectiva Cristiana de la Conversión.

Romanos 3:28: "Porque concluimos que el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley". Dios le considera justo en Cristo en el momento en que usted pone su fe solo en Cristo como Salvador sobre el pecado, y Señor de su vida, y como su Bien supremo. En el abrir y cerrar de un ojo, es contado como justo ante los ojos de Dios solo por gracia, solo mediante la fe, solo a causa de Cristo. La justificación desata el principio autóctono. Es tenido como autóctono al cielo, porque encaja moralmente con el cielo. Cristo es su acoplamiento, solo por fe.

Pero ahora que es aceptado en el amado (justificado solo por fe), el Espíritu Santo va a trabajar en usted, y usted comenzará a ser en la práctica lo que ya es en Cristo. Y así se desata el principio del peregrino: Debe cambiar. No puede estar en casa en su condición actual. "Si habéis, pues, resucitado con Cristo [¡si se han vuelto autóctonos o indígenas al cielo!]. . . Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra [¡vuélvanse peregrinos!]" (Colosenses 3:1-2).

La justificación y la santificación (en ese orden) son la raíz de la tensión autóctono/peregrino. Somos justos en Cristo (autóctonos en casa). Ahora debemos ser aquello que somos, el peregrino debe progresar.

Finalmente, la Tensión Autóctona/Peregrino Está Enraizada en la Perspectiva Cristiana del Reino.

El glorioso reino de Dios ya ha venido en Jesucristo. Ha llegado el siglo que vendría. Así dice Jesús en Lucas 11:20: "Pero si yo por el dedo de Dios echo fuera los demonios, entonces el reino de Dios ha llegado a vosotros". Y dice en Lucas 17:21: "he aquí, el reino de Dios entre vosotros está". Por tanto, los sujetos del reino (los hijos de Dios), están ahora en casa aquí, y en el reino de su Padre. Y se desata el principio autóctono.

Pero, por otro lado, el reino de Dios aun no está totalmente aquí. La promesa ha llegado, pero la consumación aun queda para el futuro. En la Última Cena, Jesús dice: "os digo que de ahora en adelante no beberé del fruto de la vid, hasta que venga el reino de Dios" (Lucas 22:18). Aun no está aquí. Y por tanto, hay un poderoso impulso peregrino. Estamos esperando. Gimiendo. Anhelando. Somos extranjeros. Exiliados. Residentes Temporales. Estamos en casa, y oh ¡tan lejos de casa!

Conclusión

En conclusión entonces, cuando Pablo dice en Romanos 12:2: "no os adaptéis a este mundo", está motivando uno de los extremos de este equilibrio. Mi propósito simplemente ha sido darles una imagen más amplia de este pensamiento, y mantenernos en equilibrio.

· ¡Sí a la confrontación del mundo! Pero también a la adaptación misionera.
· ¡Sí a la separación! Pero también a la participación cultural.
· ¡No, no somos del mundo! Pero sí, sí estamos en el mundo.
· ¡No, no nos adaptamos a este mundo! Pero sí, nos volvemos todo para todos para que podamos salvar a algunos.
· ¡Sí, somos autóctonos, indígenas! ¡Pero también somos extranjeros, peregrinos!


Porque

· La Creación es del Señor, sin embargo, está caída y en necesidad de redención.
· Cristo es encarnado, sin embargo, crucificado.
· La conversión es la justificación solo por fe, sin embargo viene seguida por la disciplina de la santificación.
· El reino ya está aquí, pero no su consumación.

¿Cómo podemos conocer el equilibrio? La respuesta viene: "sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto”. Mi oración es que este mensaje sea parte de la renovación mental que les ayudará a degustar la voluntad de Dios.